SOBRE LA "ANGUSTIA APOCALÍPTICA"
Cualquier persona lúcida queda hoy a menudo impresionada por la "atmósfera" particularmente terrorífica que nos rodea y que nos transmiten los medios de comunicación. Un terror que, al mismo tiempo, ejerce una fascinación paralizante sobre la sociedad. Varias pistas se nos ofrecen para pensar el fenómeno:
1) Considerar dicha impresión como una forma de "angustia" filosófica ante la nada al modo heideggeriano o sartriano y que encontró un agudo análisis en la "estructura absoluta" de Raymond Abellio.
2) El terror y la fascinación morbosa que lo acompaña rebasan la "angustia" en cuestión y son como la inversión del temor y la fascinación distintivos de lo sagrado.
3) ¿Estaríamos viviendo quizá una especie "apocalipsis negativo", el inverso de la "revelación del misterio de la historia"?


metanoia dijo
"¿Estaríamos viviendo quizá una especie "apocalipsis negativo", el inverso de la "revelación del misterio de la historia"?" Es decir: la ocultación de Dios en la historia (?). "El misterio de la historia": el genitivo puede ser entendido objetiva o subjetivamente. Entiendo el misterio como la presencia de Dios en los acontecimientos, presencia que para que sea tal requiere la voz del profeta, de la persona cualificada para captar aquella revelación de Dios y darla a conocer. Esa necesidad de los profetas es sentida, pero de forma desordenada, de tal manera que muchos acuden a "falsos profetas" (=no profetas), que intentan hacer pasar posiciones meramente imaginativas por experiencias transcendentales. De ahí que el misterio sea vivido como espera..., mientras se disuelven las confusiones creadas por la transmutación de las virtudes teologales de fe, esperanza y caridad en libertad, igualdad y fraternidad. ¿Es todo esto un disparate?
Un abrazo, Emilio
16 Marzo 2012 | 06:07 PM