EN TORNO A LA EXÉGESIS NUMEROLÓGICA (II)
10) En nuestro sistema son 27 los números a considerar ,tantos como las letras del alefato, aunque de por sí la serie numérica sea sin límite y pueda estructurarse de distintas maneras, especialmente desde los primos.
11) La trascendencia y el uno, conceptos asociados a casi todas las religiones y filosofías, excepto en la Biblia, en la que el uno aparece junto al tres, de manera que son tres las hipóstasis en que se despliega la unidad.
12) ¿De qué tipo es la jerarquía de los números? Si hablamos de la cuantitativa, es claro que a mayor número, mayor jerarquía. Si, por el contrario, nos referimos a la cualitativa, el vértice lo ocupará la unidad, mientras que los demás números ocuparán un escalón inversamente proporcional a su magnitud cuantitativa. Y así el número 125 será mucho más elevado que el 250.
13) En cuanto a los números primos, reflejos directos de la unidad, se situarán en la jerarquía cualitativa y cuantitativa en un lugar aparte. De acuerdo con su condición de reflejo.
14) La jerarquía cualitativa nos ayuda a entender el trascendental de lo bello y su campo, que desciende de lo simple a lo complejo y asciende en sentido inverso. Todo ello en el plano de la razón "natural". ¿Y en el de la razón "iluminada por la fe"? Hay que suponer que lo mismo, pero al tratarse de una elevación al orden sobrenatural o "divino", semejante orden únicamente puede ser comprendido desde el nivel más alto de la analogía.
15) ¿Para qué sirve la jerarquía numérica de lo bello? Para clasificar los distintos entes designados por números y letras, cuya jerarquía se entenderá de diferente manera según se trate del mundo "natural" o del "sobrenatural".
16) Aquí hay que distinguir también entre el unum, el verum el pulchrum y el bonum "naturales", de un lado, en los que se aplica bien el principio jerárquico, y sus contrapartidas "sobrenaturales". ¿Vale entonces el principio jerárquico en este último plano?
17) Evidentemente, dicha jerarquía se establecerá en función del mayor o menor acercamiento a Dios revelado en Cristo. ¿Cómo establecerla y en virtud de qué operación?
18) Puesto que el "princeps analogatum" es el nombre de Jesús, habrá que calcular su valor numérico (58 ó 47, según hablemos de su aspecto "terreno" o de su aspecto "celeste": "iesvh" o "iesve", en transcripción convencional). Luego se comparará con el nombre de la realidad en cuestión.
19) Por lo demás, el nombre de Jesús es indisociable de los nombres divinos "ieve" y "aleiM" y de lo que Bardet llama el quantum divino (13, valor de "al", "es decir, "El", así como de "ajd", "uno" y "aebe", "amor") y sus múltiplos más próximos 39 (=3x13) y 52 (4x13).
20) Relaciones entre 47 y 13 [(3x13)+8]/ Entre 47 y 26 (26+21=47)/Entre 47 y 39 (39+8=47)/Entre 47 y 52 (47+5=52)/Entre 58 y 13 [(4x13)+6=58)]/Entre 58 y 26 [(26x2)+6]/Entre 58 y 52 (52+6=58). ¿Es posible referir cualquier número a los sumandos 13, 26, 39, 52, 47 y 58?
(Continuará)


metanoia dijo
"Aquí hay que distinguir también entre el unum, el verum el pulchrum y el bonum "naturales", de un lado, en los que se aplica bien el principio jerárquico, y sus contrapartidas "sobrenaturales". ¿Tiene esto alguna relación con la vivencia idolátrica de la fe y la vivencia icónica de la misma? Mientras una conduce a la proyección del hombre mediante el concepto, a la pretensión de abarcar a Dios mediante el artificio del concepto, la otra a una actitud de alabanza a quien, en último extremo no puede nombrar, aunque manifiesta su poder en la locura de la cruz. No sé...
Saludos
3 Febrero 2012 | 07:49 PM