DEL DEBILITAMIENTO DE LA CARIDAD
Conforme la vivencia de una realidad se debilita, las palabras que la dicen tienden a convertirse en simples remedos o caricaturas de aquella. Así ocurre, por ejemplo, con el vocablo "caridad", que, de designar al mismo Dios ("Dios es caridad", dice san Juan), ha pasado a significar una serie de actos y hábitos que, faltos de fundamentación y de arraigo en el amor divino, en el amor que es Dios, se reducen, en definitiva, a mera beneficencia.
De esta manera, la caridad como amor al prójimo basado en el amor que es Dios, queda desfigurada e invertida. Veamos cómo.
Si el amar al prójimo como a uno mismo supone el amor ordenado a sí mismo, cualquier desviación de este orden repercute en aquél, de suerte que una visión incorrecta del primero comporta igualmente un error de apreciación en el segundo. Ahora bien, en un mundo como el nuestro, marcado por tantas desviaciones (inflación del ego, gnosticismo, adanismo, relativismo, escepticismo, agnosticismo...), resulta casi imposible una comprensión del prójimo como término de la caridad.
Por eso ésta aparece como un sentimiento humano que, partiendo de la autocompasión irredenta, desemboca en una actitud "protectora" y "solidaria" hacia el prójimo que no es sino un eco de aquella.
Y así, en lugar de amar al prójimo con caridad, es decir, brindándole la realidad de Dios de la que supuestamente participamos como cristianos, le ofrecemos cualquier otro recurso, remedio o donación.
Sin entrar en un tema cuya extensión es casi inconmensurable, nos limitamos aquí a apuntar una pista en orden a la comprensión de aquellas terribles palabras: "Ante la desmesura del mal se debilitará la caridad de muchos".


nipinchonicorto dijo
Muy buenas Emilio,
hace unos cuatro años escuché en la radio una tertulia que hablaban sobre la significación de algunos vocablos, entre ellos trataron "caridad". No era una tertulia seria, era de esas que dan paso a lo oyentes para que cada uno de su opinión. El caso es que enfrentaban los vocablos para ver las diferencias, lo hicieron con "caridad" vs "solidaridad".
Casi todo el mundo opinaba que bueno, caridad se tenía con el desgraciado, que era un gesto desde alguien que está en un status superior hacia otro que está en uno inferior y este gesto era en plan "me das pena y para no sentirme mal te ayudo" y, sin embargo, solidaridad era algo totalmente distinto. La persona solidaria siempre trata al otro de igual a igual, sin distinciones. Quien es solidario sí que es bueno. En resumen decían que solidaridad era algo bueno mientras que caridad era algo clasista e incluso un poco discriminatorio.
Así que Emilio, fíjate hasta que punto estás en lo cierto.
Hasta pronto!
13 Enero 2012 | 09:12 PM