PARA UNA TEOLOGÍA DE LA ESPERANZA (NOTAS) *
I. ORIGEN, EXTRAVÍO Y RESURGIR DE LA ESPERANZA (historia).
1) Términos (griego: "elpis"; hebreo: "miqwa", "tiqwa", nominales derivados del verbo "qwh"): reflejan el contraste en sus respectivas concepciones del tiempo. Esquemas humanos, objetivos inmanentes, frente a una actitud inquebrantable que espera y confía en Yahvé.
2) Israel: poco interés por el cosmos; sí por la historia como camino hacia la justicia escatológica en la tierra que mana leche y miel.
3) Jesús de Nazareth: inminencia del Reino: "los ciegos ven.../Chesterton: el cristianismo aporta la esperanza.
4) Elaboración teológica: S.Agustín (3 personas divinas, 3 potencias, 3 virtudes teologales; "La Ciudad de Dios")/ Sto.Tomás de Aquino: medio, objeto, apetitiva (1ª del irascible, junto desesperanza, temor, audacia e ira), anterior a la fe en el propósito, no en el ser; esperanza y temor conducen a caridad; anterior a caridad por generación, no por perfección. En el Medievo se sabe lo que es la esperanza.
5) La modernidad y el naufragio de la esperanza, no al principio (en Descartes, un cierto equilibrio). Después y como ya señalaron Adorno y Horkheimer, Kant y la Ilustración: futuro de progreso, no 4ª bienaventuranza. La revolución "uraniana", individualista o burguesa.
6) Siglo XIX: Neptuno y secularización del Reino; XX: Dejando a un lado la figura de Husserl, que quiere corregir la deriva cartesiana y moderna y otros autores que veremos a continuación, este siglo señala el "nadir" de la esperanza tras las dos Guerras mundiales: existencialismo "plutoniano", pesimista y desesperacionista, como han señalado Laín y Bloch, entre otros.
7) La figura de E.Bloch: cultura no es igual a ideología; "reencantamiento"; Logros: crítica al positivismo, nihilismo, relativismo, neopositivismo de Wittgenstein; proyecto ontológico en la línea de Heidegger y Jaspers, superando su pesimismo a partir de Bergson y Nietzsche; razón utópica, dialéctica y teleológica, distanciamiento del marxismo; revelación del "núcleo del ser":presente y "novum", "Was", "Alles".Insuficiencias: la realidad como principio material finalizado a priori (Hegel); Gómez-Heras y Ureña, entre otros, han subrayado que el "novum" blochiano es un trascender sin trascendencia, fruto del esfuerzo humano sin más; de ahí que el problema de la muerte no quede bien resuelto; "docta spes": realismo de la esperanza, confianza, no seguridad. Y aquí tienen mucho que decir Marcel ("crédito"), Mounier (condición ontológica), Laín ("naturalmente a lo sobrenatural"), Rahner ("futuro absoluto"), Moltmann (solo la esperanza es realista) y Pannenberg (más allá de la "Heimat" blochiana, el "novum" ha de ser gracia).
8) Por lo demás, en Bloch como en otros autores la esperanza es inseparable de la felicidad y de la religión, lo que postula, en último extremo, la necesidad de una trascendencia propiamente dicha, no como la de Bloch, de un Dios trascendente como soporte de la esperanza personal y universal.
II.LA SITUACIÓN ACTUAL: LA ESPERANZA ECLIPSADA.
1) Del conflicto horizontal Este-Oeste al vertical Israel-Ismael. Amenaza nuclear grande y pequeña (Jaspers, Abellio...)
2) Tras USA-URSS y USA-China, "Cruzados"-Islam/No se explica por amistad Israel-USA/Islam medieval bruscamente accedido al siglo XX/Del conflicto interior a la cristiandad a la guerra global (revival de las guerras con el Islam; el iraní apela al "Mahdi"; ¿mi siervo Nabucodonosor? En cualquier caso, algo así como la "sombra" del cristianismo)/¿Exterminio de los guerreros"(Abellio) o 2ª bienaventuranza?
3) Globalidad y "unidad de las naciones"("fin de los tiempos de las naciones"): un tema complejo en el que convendría insistir.
4) En esta hora de la decepción y desesperanza, subyace al conflicto la pleamar del nihilismo; el impacto masivo de la "muerte de Dios" y el desgarramiento de la condición humana llegan a su paroxismo ("Et propter vitam vivendi perdere causas"-decía el clásico): hombre-naturaleza, yo-prójimo, varón-mujer y demás calamidades anunciadas ya en el "Génesis".
III.RETORNO A LAS RAÍCES Y COMPROMISO CON LA ESPERANZA.
1) No podemos quedarnos en un progresismo filisteo (Bloch) y anticristiano; hemos de volver a nuestras raíces: Israel y Grecia, la fe y la razón unidas y no separadas como en la modernidad: así contribuiremos a que se cumpla el Salmo 9 y la 4ª bienaventuranza.
2) Por tanto, raíces judías (elección, alianza y promesa) y cristianas (Reino de Dios, presencia del Resucitado que todo lo hace nuevo, como dice el Apocalipsis)/Recuperación del ésjaton universal (Parusía, resurrección, transfiguración del cosmos) y particular ("novísimos"), eso sí en un lenguaje adaptado a la nueva tesitura histórica.
3) Motivación para la vida, que ha de ser un santo viaje, en el que hay mucho que hacer: cumplir con los mandamientos de la Ley de Dios y practicar las bienaventuranzas. Por lo demás, no debemos hacernos falsas ilusiones: mientras estemos en este mundo trigo y cizaña andarán entremezclados. No milenarismo, (ni siquiera mitigado), como no sea espiritual (del capítulo 20 del Apocalipsis queda mucho por estudiar). Dejemos de lado sus corrupciones secularizadas y antiutópicas: Tercer Reich, "paraíso comunista" o diferentes formas de utopía científica.
IV. OTEANDO EL FUTURO
Previsión y profecía y el binomio razón-fe; explicar la expresión "signos de los tiempos": algunos signos que indican que la meta no está lejos. Volviendo a S.Agustín, lo que nos va en la esperanza es nuestra memoria e identidad. (Jerusalén será hollada...tiempo de los gentiles o naciones y globalidad/ San Malaquías: "De gloria olivae", conversión de Israel, "Axis in medietate"; esperanza ecuménica en los últimos Papas: "Un solo rebaño...; predicación del Evangelio; enfriamiento de la caridad; Holzhauser y la 6ª Iglesia.
*Conferencia pronunciada el 11 de marzo de 2006
