DE LA IMAGEN Y SU PODER Y DE OTRAS MUCHAS COSAS
"Mundo intermediario" como multiplicidad de posibilidades que se reflejan a partir de la idea, en imaginación (ojos y pasividad).
-Ver también clases de visiones: imaginaria "extrasubjetiva", imaginaria como posibilidad del sujeto y proyección suya (ya sea alucinatoria o verídica), todo ello aparte de la visión intelectual, sin imágenes (cf. por ejemplo, las de santa Teresa).
-"Solve" y "coagula" como posibilidad de ascensión desde el cuerpo al espíritu, y de descenso, a la inversa.
-Entre el mundo de las ideas y el de las cosas se sitúa uno intermedio, que pertenece al ámbito "sutil" y que, por consiguiente, participa de ambos a la vez (en el mejor de los casos, en el que sirve de mediador) o, simplemente, es la negación de los dos (en el peor de los casos). Así, entre la idea de árbol, que es una, y la pluralidad de los árboles concretos, se interpone una especie de "fantasía" o "fantasma", que es la multitud de los árboles "superpuestos en la imaginación" y ampliados por la fantasía. Quien es incapaz de elevarse desde los árboles a la idea de árbol permanece prisionero de la infinidad de imágenes que nos ofrecen los árboles concretos, más o menos ampliada por la fantasía. Quien, por el contrario, es capaz de abstraer la idea a partir del "fantasma" se libera del ámbito puramente imaginario (unidad más allá de la infinidad).
-El mundo de las imágenes se presta, pues, a servir de soporte al pensamiento simbólico, ya que nos permite figurar un árbol, a fin de emplearlo como analogía de la idea de árbol. De manera que el cuerpo sirve de analogía al espíritu a través del campo del alma, que actúa de intermediaria.
-Como almas que somos, vivimos a la vez en el ámbito espiritual y en el material, y estamos en tensión entre "lo informe" y la "forma coagulada".
-Pero en nuestra época domina un modo de existencia anímica casi totalmente desligado del mundo espiritual y centrado, por tanto, en el sensible. De ahí el confinamiento del alma al espacio-tiempo y la clausura a todo ámbito intelectual y espiritual, liberado de las condiciones fenoménicas.
-¿Por qué los espíritus diabólicos se encuentran como "en su elemento" en el mundo de la imagen? En primer lugar, habría que matizar: no en el mundo de la imagen sin más, a no ser que hagamos referencia a ese mundo en lo que tiene de proximidad a los sentidos. Seres espirituales y puramente intelectuales, su rebelión y caída les lleva hacia el mundo inferior, al que tratan de controlar como si de los verdaderos ángeles se tratase. Pero, puesto que su ámbito es la "antinaturaleza", intentan servirse de ella para sus fines; de ahí que aprovechen sus excesos y defectos para introducirse en la marcha normal de las cosas y perturbarla. Así, utilizan los "huecos" inherentes a los "exilios" y "caídas" planetarios para insinuar su acción.
Y lo mismo cabe decir de los malos aspectos, especialmente entre planetas débiles. Por cierto, ¿hay razones astrológicas para comprender el "desencadenamiento" de las fuerzas malignas en nuestro tiempo? Varios puntos de referencia: el tema de la E.C., el de la muerte de Cristo y, en general, el orden de sucesión de las órbitas planetarias: a mayor lentitud en su revolución, mayores efectos y más dilatados, sean positivos o negativos. Por otra parte, las esferas 8ª y 9ª, correspondientes respectivamente a querubines y serafines, constituirán las posibilidades más elevadas del cosmos, pero también las que son susceptibles de mayor falseamiento: "corruptio optimi pessima".
-Por tanto, los espíritus diabólicos se mueven con facilidad en el terreno de la fantasía, allí donde el exceso de imágenes de los cuerpos produce vértigo, cansancio o confusión. Así fomentan el caos de imágenes gratuitas, separadas de lo que es la corporeidad y rebeldes al pensamiento, indispensable para la comprensión de la materia. Y, siempre, la palabra clave es "antinaturaleza" y "contra-Dios".
-Tras la "muerte de Dios", la "muerte del hombre" y la "muerte de la naturaleza". Se trata de deformarlo, caricaturizarlo y destruirlo todo.
-El mundo de la imagen separada como "subsistente en sí misma" al margen del cuerpo y como "sucedáneo" del mismo y "pantalla" que oculta al espíritu.
-Los "medios de comunicación" como "sucedáneo" del acontecer real, que queda escamoteado y reducido a imágenes. Allí donde el arte utilizaba la imagen al servicio de la realidad (corpórea y espiritual), los medios de comunicación la reemplazan y caricaturizan (los medios de expresión y la jerarquía de las edades: silencio...oro; palabra...plata, libro...bronce; "mass media"...hierro).
De una cierta poesía ("negra", que diría Daumal) y otras artes, que, abandonadas a la imaginación o a la creatividad subjetivistas, acrecientan la negatividad y, por tanto, son utilizadas fácilmente por las fuerzas malignas).
-"El medio es el mensaje", decía McLuhan; es la profanación de Mercurio, del verbo, que, lejos de cumplir su función mediadora, escamotea las "dos orillas" en presencia. La hipertrofia de la imagen (de la palabra desprovista de pensamiento) como sustitución de la realidad (la "sociedad del espectáculo" es sólo uno de sus aspectos).
-Falseamiento del Tetragrama o mutilación del mismo como origen de todo ("Padre, Hijo y Espíritu" separados entre sí o enclaustrados en su mismidad). Filosofía moderna como sustitución de la realidad por el pensamiento antropocéntrico.
-¿En qué reside el poder del universo mediático? En la morbosidad que arrastra (el "morbo" en su acepción moderna: complacencia en la enfermedad, "morbosidad" como inversión; mitificación de la transgresión como reivindicación del pecado y de la caída) como consecuencia del embate o el control diabólicos.
-¿Riesgos de Internet? La indiscriminación en estado puro; el "medio como mensaje" llevado al extremo, y un medio no sometido a la menor ordenación jerárquica u objetiva.
-¿Qué realidad tienen las ideas? ¿"Entes de razón con fundamento en la realidad, como dirían los Escolásticos? Todas las cosas tienen su raíz en el ámbito espiritual, que rebasa el orden espacio-temporal sin, por supuesto, negarlo.
-Por eso las sustancias intelectuales o espirituales gobiernan el mundo material, y lo hacen a través de los planetas, es decir, de las totalidades que integran y compendian ese mundo. Por eso cualquier cuerpo tiene su tema astral, en el que hay que distinguir su ser propiamente dicho; las ideas propiamente dichas no están en el espacio-tiempo; ¿luego nuestra mente confina con la eternidad en la medida en que no habla de "individualidades"?
-A partir de Gutenberg, la función del mensajero se hace cada vez más importante, pero él todavía se subordina al contenido objetivo, al mensaje a transmitir.
-Desde el comienzo de la época mediática, no hay ningún mensaje que transmitir. El verbo narcisista se enseñorea del mundo. En lugar de la doctrina de la Escritura según la cual "Dios creó los mundos por su Palabra poderosa", se podría hablar de la "creación" del "antimundo" por el "anti-verbo". Puesto que el medio no puede bastarse a sí mismo, su función no puede ser otra que la de convertirse en un "anti-verbo" que crea un sucedáneo del mundo, un "antimundo", el del "Príncipe".
-Así, pues, el proceso ha pasado por varias etapas: 1) Gutenberg (posibilidad aumentada de transmitir cultura); 2) Modernidad (el verbo humano como transmisor (al principio) de la realidad creada por Dios); 3) Modernidad usurpadora (el verbo humano como transmisor de una realidad formada por la "Naturaleza" o la "Conciencia cósmica"); 4) Existencialismo (verbo humano como intento de dar sentido a un mundo absurdo o, al menos, sin sentido al margen del hombre); 5) Postmodernidad (la forma degradada del verbo humano, sin conexión con la verdad ni con el sentido); 6) La sociedad mediática ("el medio es el mensaje", apoteosis del narcisismo); 7) El antimundo como "creación" del anti-verbo, del "Príncipe de este mundo".
-Dejando a un lado el elemento fuego, correspondiente a la voluntad, los otros tres designan: el aire, la idea y el pensar; la tierra, las cosas materializadas; el agua, las emociones, sentimientos e imágenes. Al fuego, que simboliza la voluntad, puede aplicársele el adagio "Nihil volitum nisi praecognitum", de manera que a la voluntad, que constituye la "esencia" del Yo, le antecede el conocimiento.
-Aire...intelecto/ agua...sensibilidad, emotividad; tierra...cuerpo físico; fuego...voluntad.
-Cabeza...espiritualidad; tronco...alma, sentimientos; abdomen...corporeidad, instintividad. Cerebrotónico /somatotónico /viscerotónico.
-En el hombre: Iod..."espíritu"/Vau..."cuerpo"/He+He..."alma". En el cuerpo: Iod...cabeza/Vau...abdomen/He+He...tronco (con brazos+piernas, una atribución que se hace palpable cuando se otorga al cuerpo la forma esférica).
-Relación de inversión entre "espíritu" y "cuerpo" (representados respectivamente por el triángulo en posición normal y el triángulo invertido, símbolos que, por lo demás, corresponden al fuego y a la tierra). En cuanto al alma, su carácter dual viene significado por aire+agua, figurados respectivamente por el triángulo normal cortado en su parte superior por una línea horizontal, y el triángulo invertido cortado por una línea semejante.
-Predominio del "alma corpórea" en el hombre actual (a diferencia del anterior, en el que la primacía se atribuía al "alma espiritual").
-¿De dónde el carácter "terminal" el mundo mediático? Culminación de Vulcano (o Palas Atenea, según las diferentes tesis de los astrólogos) en Virgo.
-Actualidad del "verbo", que no es ya el creador del mundo, sino su destructor o "simio".
-La realidad virtual como sucedáneo de la realidad auténtica. Nada existe si no está en los "mass media" (si el silencio es oro, la palabra es plata, los libros son bronce y los "medios de comunicación son hierro, estamos bajo la tiranía del hierro, como corresponde a nuestra "edad de hierro" o "edad oscura" (marcada por la "Luna negra" o por el eclipse del sol; el mejor remedo del Tetragrama: nº atómico del hierro=26).
-El riesgo de Internet o, mejor, de la mentalidad subyacente al proyecto: entrar en la multiplicidad, en el ámbito que pugna por considerar equivalentes todos los mensajes. Nuestra misión como cristianos portadores del Espíritu, del Defensor del Verbo: recordar a la humanidad que existe la "jerarquía de los metales".
-La neutralidad de la Red no es como tal diabólica, pues se trata de un instrumento como otro; sí lo es el mensaje que se quiere transmitir, la "verdad democrática" ("¿Qué es amor, que es verdad...., dice el "último hombre" guiñando un ojo", "El último hombre es...", decía Nietzsche).
-La Red como sucedáneo de cualquier otra instancia: "El medio es el mensaje"; si el verbo debe estar al servicio de la realidad, aquí no hay más realidad que el "verbo" mismo. Es la gran trampa y la gran mentira, disfrazada de tolerancia y de respeto.
-"Prohibido prohibir" ="Mandado no prohibir"= "Todo está permitido", como ya dijo Dostoievsky como corolario de la inexistencia de Dios. Internet no es Dios, pero puede actuar como una tentación del demonio: "El árbol de la ciencia del bien y del mal", la permisividad como negación de todo precepto. Ya no se trata del verbo que crea el mundo, ni siquiera del que intenta entenderlo, sino del que no tiene otra cosa que decir que a sí mismo; o, mejor dicho, del exhibirse "impúdicamente" sin decirse, que a eso no llega su decir; no importa el tema del "verbo", sino el "verbo" que nada dice (subjetivismo versus realidad objetiva, por difícil que resulte la "adecuación entre intelecto y cosa"). En efecto, el decir supone la dualidad armónica concepto-cosa. Pecado contra la Vau del Tetragrama, contra el Verbo.
-Y no sólo verbo, sino "escritura", como si ésta, por el hecho de utilizar caracteres, ya gozase de la legitimidad "mágica" que da lo escrito. Es el escribir como acto no ligado al pensar, sino a la mera impresión, al psiquismo; el mal periodismo del que hablaban Kierkegaard y Spengler como algo consustancial a la época. Remedo de la Escritura; por tanto, del Espíritu y no sólo del Verbo: Antiguo y Nuevo Testamentos como improntas respectivas de ambas He. Ahora, caricatura de la Ley y del Amor. ¿Cuál es la nueva "Ley": la inversión de los 10 mandamientos ("7 cabezas y 10 cuernos", dice el Apocalipsis, lo cual puede referirse a los pecados capitales y a los anti-mandamientos). ¿Y del Nuevo Testamento? El odio, el rechazo de "lo otro" y del "otro", la glorificación de la mismidad y del autismo.
-"Luna negra" como símbolo de lo antinatural y antimaternal; y, por consiguiente, de lo "puramente humano" en el sentido de "contra natura". "Luna negra" como mentalidad típica; ya no es la Luna, símbolo del pueblo capaz de recibir el soplo del Espíritu y fiel custodio de la Tradición, sino la masa desnaturalizada, desarraigada y "cerebral", habitada por el "poco saber", homocéntrica y enemiga de todo lo heterocéntrico, regionalista y contraria a la verdadera universalidad, unilateral y a la vez ambigua, incapaz de conceptos universales, en definitiva, oscura.
- En cuanto al "Sol negro", podemos relacionarlo con la ausencia o el alejamiento del espíritu, su eclipse (otra expresión de lo cual es el eclipse solar, lo que nos recuerda el lema de san Malaquías, "De labore solis", tantas veces aplicado a la actual época de la historia de la Iglesia.
-Por lo demás, ¿qué es lo que oculta al "espíritu"? Justamente el "alma", situada sobre la eclíptica (traducir al equivalente epistemológico). Por consiguiente, no es la "Luna negra" en el sentido de ocultada por la Tierra con ocasión de un eclipse, sino en el sentido de ocultante y ensombrecedora en el eclipse solar. El lema puede aplicarse justamente a Internet como máximo exponente del imperio mediático. El Dragón que devora alternativamente a la Luna y al Sol es, pues, el signo de nuestra época: "Sol negro" y "Luna en sangre".
-Por cierto, ¿cómo interpretar el "De medietate Lunae"? ¿Quizá como la Luna menguante, puesto que aparenta la mitad de la Luna llena (al igual que el cuarto creciente, pero aquí el simbolismo es, lógicamente, positivo), relacionada con el esplendor de la humanidad y, a otro nivel, de la Iglesia? "De medietate Lunae" sería entonces la decadencia de la humanidad normal y de la Iglesia, que terminaría en la ocultación del Sol del espíritu o en la lucha sin cuartel por evitarla: "De labore solis"?
-Frente al simbolismo del eje nodal, el de la separación de los polos lunar y solar. Homosexualidad como tendencia antinatural que acompaña a todo lo anterior: en efecto, se trata de la separación de Sol y Luna, de la cerrazón a lo otro.
-"Adecuación" como fusión o unión entre los dos polos. Otra cosa es la dificultad arraigada en el pecado original; pero, del mismo modo que el pecado no destruye la naturaleza, sino que únicamente la vulnera, tampoco la gracia destruye la naturaleza, sino que la perfecciona.
-¿Y cuál es el ámbito en el que primero se regenera la naturaleza? Justamente el de la verdad; por eso el Espíritu Santo vela para que la Iglesia no se aparte de la verdad.
-Pero una cosa es guardar el depósito de la verdad y otra realizarla en la propia vida: "Nihil volitum nisi praecognitum", pero no basta el conocimiento de la verdad, en último extremo, de Dios; hay que incorporarlo a la propia vida.
-Imágenes como reflejo de las cosas (eikasía platónica); un reflejo que, lógicamente, tiene que ver con el elemento agua; en cuanto a los reflejos de las Ideas, los números, vendrían representados por el elemento aire.
-Por consiguiente, desmaterialización como correlato de la desespiritualización (establecer bien las correspondencias entre el Tetragrama y el ser humano).
-Podemos decir como Léon Bloy al final de sus días: él decía esperar ya únicamente dos cosas: la venida de los cosacos y la del Espíritu Santo. Los "cosacos" ya vinieron (y se fueron); sólo queda por venir el Espíritu Santo.
-Dominado por los medios de comunicación, nuestro tiempo es, por ello mismo, el tiempo de la espera del "nuevo Pentecostés"; en efecto, el Espíritu es también la corriente que circula entre el Padre y el Hijo, el medio entre ambos, su punto de contacto.
