BÚSQUEDA DEL TERROR E INVERSIÓN DE LO DIVINO
Señalaba Rudolph Otto dos aspectos "opuestos" o, mejor, complementarios de lo "numinoso": el "fascinosum" y el "tremendum".
El temor sagrado pone de manifiesto la distancia que nos separa de la Trascendencia; la fascinación, en cambio, es el signo de la atracción que sobre la humanidad y sobre todo ser contingente ejerce la Divinidad. En el caso del cristianismo y por la encarnación de Dios, la fascinación deviene amor: "Sic non amantem quis non redamaret", dice una estrofa del "Adeste fideles".
Cuando se pierde el respeto a Dios, el amor a él se banaliza, ya que tendemos a considerarlo como uno de nosotros, de manera que, en definitiva, lo perdemos como Dios.
De esta manera, la humanidad busca sucedáneos de la Trascendencia divina. Y los busca en el autoritarismo y el despotismo del dictador, o en los factores irracionales de la política, de la cultura o del arte. Así se explica el auge de la literatura o del cine de terror, o bien la atracción por todo lo que es antinatural o morboso. De ahí las expresiones como "tiene morbo", muy usada desde hace algún tiempo; "transgresión"; "complicidad"; "enrollarse" (como la serpiente), "alucinar"...
De ahí también el gusto por el terror sin fronteras."El temor de Dios es el principio de la sabiduría", dice el texto bíblico. Él nos libera del temor a cualquier cosa o a cualquier ídolo. Pero cuando aquél desaparece del corazón de la humanidad, el terror sin nombre tiende a adueñarse de todo. De esta manera, la humanidad, privada del temor de Dios, siente la embriaguez del vértigo, del morbo, del terror ilimitado: "Os embriagaré y bajaréis como ovejas al matadero".


Roberto dijo
Hola Emilio,
Debido a la actual laicidad social y estatal, la incultura juvenil respecto a temas concernientes a la teología y trascendencia del ser, una enseñanza básica que prescinde "alegremente" de religión y filosofía, y la situación política tan trágica con mentiras sobre otras mentiras en la que estamos inmersos, ¿cree usted que podría darse una atracción civil global por un dictador elocuente que suba al poder como le sucedió a Hitler en su momento? ¿Podría suceder hoy día que surgiese un déspota autoritario debido a las carencias morales de nuestra doliente España?
Un saludo.
5 Octubre 2010 | 04:28 PM