UNA APLICACIÓN DEL NÚMERO 666 A LA HISTORIA
En un texto de Stefano Gobbi se hace referencia al 666, el llamado "número de la Bestia" y, utilizándolo como una clave de la historia de la salvación, nos lleva a algunos resultados sorprendentes.
Si comenzamos a contar a partir de la Era Cristiana, nos encontraremos con que el 666 multiplicado por la unidad nos lleva al año seiscientos sesenta y seis. En este periodo histórico la Bestia se manifestaría a través del fenómeno del Islam, religión que niega directamente el misterio de la Divina Trinidad y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo.
Y es curioso cómo el islamismo, con su fuerza militar, destruye casi todas las antiguas comunidades cristianas, invade Europa y por poco no logra destruir completamente la Cristiandad.
Multiplicado el 666 por 2, nos lleva al año mil trescientos treinta y dos, época a partir de la cual la Bestia se manifiesta con un radical ataque a la fe en la Palabra de Dios. Roto el equilibrio entre fe y razón, el pensamiento de Occidente comienza a dar cada vez más valor a la razón, en detrimento de la fe, de manera que aquella tiende gradualmente a convertirse en el único criterio de verdad. Y así empiezan a brotar los grandes errores filosóficos, que van minando poco a poco la autoridad de la Palabra de Dios, hasta llegar a la Reforma protestante, que rechaza la Tradición como fuente de la Divina Revelación y acepta únicamente la Sagrada Escritura, eso sí, interpretada según el libre examen y al margen del Magisterio. Todo lo cual lleva a la división de la Iglesia, con la consiguiente formación de numerosas confesiones cristianas, y a una pérdida creciente de la verdadera fe en la Palabra de Dios.
Por último, la multiplicación por 3 del número de la Bestia nos lleva al año 1998, en el que se muestra con claridad la puesta en marcha de un nuevo proceso: la construcción de un ídolo que suplante a Cristo y a la Iglesia, la "estatua construida en honor de la primera Bestia, para ser adorada por todos los habitantes de la tierra", a fin de marcar con su sello a todo el que quiera "comprar y vender", como dice el Apocalipsis.
Parece adecuado acudir a un concepto como el de la "sombra" para entender la sucesión de los tres periodos: el primero es el de la afirmación "ingenua" de la Era Cristiana, que va llegando a su plenitud tras la caída del mundo antiguo; su "sombra" es el Islam. El segundo asiste al desarrollo del pensamiento de la "Escuela"; su "sombra" es la Reforma. Por último, la "sombra" de la modernidad, que, prendada de sí misma, incurre en una nueva "hybris", se proyecta hacia 1998, con la construcción de un ídolo inspirado en los postulados de la "Nueva Era". Y es interesante constatar cómo el 666 es el exceso que corre el 6º día, en el que tiende lugar la creación del hombre. En efecto, si 6 es el primer número perfecto tras la unidad, su mismo equilibrio le pone en peligro de abrirse a la desmesura.
