DE LOS "PEQUEÑUELOS" DEL EVANGELIO
Jesús alude a ellos en el pasaje del juicio final como los "lugares" de su "presencia" y los destinatarios de las obras de misericordia.
San Agustín habla en el mismo sentido a propósito de quienes reciben a un profeta como profeta, etc. Y también los define como los verdaderamente humildes y los que no tienen otra posesión que Dios mismo.
Olvidamos con frecuencia quiénes son los pobres por quienes la Iglesia del Vaticano II ha hecho una "opción preferencial". Y es que, valga la redundancia, "pobre" lo que se dice "pobre" es lo que a veces se oye y se lee sobre el particular.
De quienes tiene el Señor misericordia, esos son los pobres y los humildes (como la Virgen del "Magnificat") y no hay otros.
¿Y quién puede tener entrañas con esos pobres sino el que conoce el amor de Dios y la misericordia divina? En definitiva, se trata de sentirse pobre delante de Dios.
La Iglesia no es una ONG. Con bastante acierto alguien comparó la relación entre los gobiernos y las ONG con la existente entre el rico zafio y vulgar y la mujer con "glamour" a través de cuyo connubio se "redime". Por eso muchas veces sería más exacto designar a esas organizaciones con las siglas OSG (sí gubernamentales).


metanoia dijo
"Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos". Leído esto en el Monte de las Bienaventuranzas, te viene la idea de un Jesús que tiene presente a su madre, tan transparente que puede acoger sin reservas lo que le viene de lo alto y en ella reina Dios, en su inteligencia y en su corazón. Nunca me pareció esto un ideal o un criterio moral. Simplemente el hecho de quienes han alcanzado o están en ese estado de disponibilidad en que nada les ata.
15 Julio 2010 | 08:43 PM