CATÁSTROFES Y "JUSTICIA DIVINA"
Con frecuencia se oye hablar de la "injusticia" con que Dios trata a los humanos y de la manera arbitraria en que permite la "suerte" y la "desgracia" entre los hombres. Sin pretender agotar el misterio de Dios, sí podemos columbrar quizá algunas razones o cierta lógica en la distribución de las catástrofes naturales u otras. Y así, para el Tercer Mundo, una de estas catástrofes puede constituir una llamada de atención sobre el hecho de que la condición humana es limitada y, por consiguiente, está siempre abocada a la muerte, a la enfermedad, a la indigencia. Incluso una vida "natural" necesita ser puesta a prueba; y, de hecho, el enfrentarse a fuerzas que pueden destruirla la colocan en su verdadero lugar ante el Infinito.
Lo que es una desgracia de índole física para el Tercer Mundo es una catástrofe moral para el Primer Mundo, con el agravante de que ésta sí es responsabilidad directa del hombre y de la sociedad: una inundación, un terremoto, un tornado es para el Tercer Mundo lo que la degradación de la vida moral en el Primero. "En este mundo la única desgracia verdadera es no ser santo", dijo Léon Bloy con pleno conocimiento de causa. Sin ir tan lejos, cabe afirmar que la auténtica desgracia es una vida sin norte.
Por otro lado, la complejidad de la existencia es tal que uno puede sufrir a título individual en el Primer Mundo dificultades semejantes a las que allí se experimentan de forma colectiva. Y uno puede experimentar individualmente en el Tercer Mundo desastres morales como los que son corrientes colectivamente en el Primero. "América Central, tierra de catástrofes" es equiparable, pues, a "Europa, tierra de degradación moral". Para saber el grado de felicidad o de desgracia de un pueblo o de una persona habría que preguntarle si en medio de la desgracia conserva la brújula que da orientación a su vida. No en vano Dominique Lapierre habló de la "Ciudad de la alegría" y no se refería precisamente a la capital de un país próspero.



tenemosimagenes dijo
Pues fijate, que yo creo que el problema es que hablemos de tercer mundo....cuando no existe el segundo!
un saludo desde tenemos imágenes!
14 Abril 2010 | 06:53 PM