TIEMPO CUANTITATIVO Y TIEMPO CUALITATIVO
¿En qué se basa el esquema 4-3-2-1, aplicado tradicionalmente a la longitud de las eras?
Si, desde la óptica cualitativa, el ritmo del tiempo obedece a la sucesión 1-2-3-4, es decir, unidad-dualidad-trinidad-cuaternidad, lo que viene a significar que toda sucesión pone en juego el simbolismo de los ordinales, parece lógico afirmar que la extensión de las diferentes etapas obedece a la óptica cuantitativa, la de los números cardinales, de manera que la primera fase tiene una duración proporcional a 4; la segunda, a 3; la tercera, a 2; y la cuarta y última, a 1. Si se tratase de 5 partes (1,2,3,4,5), la primera tendría un valor cuantitativo de 5; la segunda, de 4; la tercera, de 3; la cuarta de 2; y la quinta, de 1.
Dado un ciclo cualquiera, su consideración cuantitativa nos lleva a fijar un número cardinal, mientras que la cualitativa la define como una unidad.
Si queremos dividirlo en partes, haremos un reparto proporcional al número de partes (por ejemplo, 1,2,3 y 4): esa es la visión cuantitativa; su inversión nos dará la cualitativa.
¿En qué se diferencia esta división de un ciclo en partes desiguales de la clásica división en partes iguales característica de los ciclos planetarios por separado?
En que la primera introduce una concepción cualitativa del tiempo, mientras que la segunda supone su uniformidad. En el segundo caso, la comprensión del tiempo la da la índole del planeta cuyo periodo de revolución sirve de divisor, aunque las etapas en que se divide el ciclo, o sea, el cociente de la división puedan distinguirse por su número de orden (1ª, 2ª, 3ª, etc.).
Otra cosa es la división de un ciclo proporcionalmente a todos los periodos planetarios.
Esta sí es semejante a la división tradicional en 4 partes, aunque el número de periodos planetarios sea superior a 4 (7, si nos referimos a los planetas "tradicionales"; 10, si incluimos también a los "nuevos"). De manera que si consideramos 7 partes, la 1ª tendrá una extensión proporcional a Saturno, y su vivencia del tiempo será como 1; la 2ª tendrá una extensión proporcional a Júpiter, y su vivencia del tiempo vendrá marcada por el número de veces que la revolución de Júpiter se halla contenida en la de Saturno. Lo mismo ocurrirá con la 3ª, y así sucesivamente. (Por ejemplo, para un reparto del ciclo vital proporcional a Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio y Luna, la primera parte durará tantos años como indica el producto de dicho ciclo (x) por 29,86/45,117 (siendo 45,117 la suma en años de los periodos de revolución de los siete planetas tradicionales: 29,45+11,86+1.88+1+0,613+0,24+0,079. Si añadimos el eje nodal, el total sería de 63,707. Si considerásemos también los periodos de los planetas "nuevos", la suma de los años sería de 562., o sea:
248,5+165,8+84,01+29,45+18,59+11,86+1,88+1+0,613.+0,24.+0,079); la segunda igualará al producto del ciclo en cuestión por 11,86/45,117; la tercera multiplicará por 1,88/45,117; la cuarta lo hará por 1/45,117; la quinta multiplicará por 0,613/45,117; la sexta lo hará por 0,24/45,117; y la séptima, por 0,074/45,117. Por tanto, las duraciones respectivas de cada una de las 7 "edades" serán proporcionales a los números 29,45, 11,86, 1,88, 1, 0,613., 0,24. y 0,074.
En cuanto a sus valores cualitativos, serán los siguientes (dándole el valor 1 a Saturno y multiplicando todos los demás por 13,51, cociente de la división de 1/0,074: 3,24 será el de Júpiter; 8,28, el de Marte; 13,51., el del Sol; 25,39. el de Venus; 160,22. el de Mercurio; y 397,86. el de la Luna. Y, en el caso de añadir los tres planetas "nuevos", los valores cualitativos serían: Plutón, 1; Neptuno, 1,5; Urano, 2,95; Saturno, 8,43; (si tuviéramos en cuenta el eje nodal, su número sería 13,36.; Júpiter, 20,95; Marte, 132,18.; Sol, 248,5; Venus, 405,38; Mercurio, 1035,41.; Luna, 3145,56). Como el cociente no es, por lo general, un número entero, no podemos hablar de un esquema exactamente igual que el de las 4 edades, aunque sí semejante. Esta es la gran diferencia entre el simbolismo numérico, ideal y de por sí exacto, y el de inspiración empírica, casi siempre inexacto.
LO IMPORTANTE es comprender la inversión entre cardinal y ordinal, cuantitativo y cualitativo, espacio y tiempo, sincronía y diacronía. Lo cual no significa que las interpretaciones astrales basadas en tránsitos y direcciones no sean adecuadas. Pero les falta traducir a números cualitativos la relación entre los periodos gobernados por cada uno de los planetas, por más que los tránsitos y direcciones traduzcan el espacio a tiempo, eso sí, de otra manera.
En cualquier caso, quizá sería interesante desarrollar este sistema tanto para los grandes ciclos como para la misma existencia humana. Así, por ejemplo, para una duración hipotética de la E.C. de 2030 años, el reparto proporcional a los periodos planetarios (incluidos los de los planetas "nuevos") daría los siguientes resultados:
Plutón.....(2030x248,5): 562= 897,606 años.
Neptuno....(2030x165,8): 562= 598,606 "
Urano......(2030x84,01): 562= 303,444 "
Saturno....(2030x29,45): 562= 106,373 "
Eje nodal..(2030x18,59): 562= 67,147 "
Júpiter....(2030x11,86): 562= 42,838 "
Marte......(2030x1,88): 562= 6,79 "
Sol........(2030x1) : 562= 3,612 "
Venus......(2030x0,613): 562= 2,214 "
Mercurio...(2030x0,24) : 562= 0,866 "
Luna.......(2030x0,079): 562= 0,285 "
Si solo considerásemos los planetas tradicionales, el reparto quedaría de la siguiente manera:
Saturno....(2030x29,45):63,707= 938,413
Eje nodal..(2030x18,59):63,707= 592,634
Júpiter....(2030x11,86):63,707= 377,914
Marte......(2030x1,88) :63,707= 59,905
Sol........(2030x1) :63,707= 31,864
Venus......(2030x0,613):63,707= 19,533
Mercurio...(2030x0,24) :63,707= 7,647
Luna.......(2030x0,079):63,707= 2,517
Si el reparto se refiere a una vida de 80 años, el resultado sería:
Saturno.....(80x29,45):63,707= 36,98 (1-36,98)
Eje nodal...(80x18,59):63,707= 23,34 (36,98-60,32)
Júpiter.....(80x11,86):63,707= 14,89 (60,32-75,21)
Marte.......(80x1,88) :63,707= 2,36 (75,21-77,57)
Sol.........(80x1) :63,707= 1,25 (77,57-78,82)
Venus.......(80x0,613):63,707= 0,76 (78,82-79,58)
Mercurio....(80x0,24) :63,707= 0,301 (79,58-79,881)
Luna........(80x0,079):63,707= 0,099 (79,881-80)
Si el reparto se hiciese con arreglo a las "edades" tradicionales, tendríamos para la E.C.:
Edad de oro......(2030x4):10= 812 (1-812 d.C. )
Edad de plata....(2030x3):10= 609 (812-1421 " )
Edad de bronce...(2030X2):10= 406 (1421-1827 " )
Edad de hierro...(2030x1):10= 203 (1827-2030 " )
Aplicado a la existencia de una persona que viva 80 años:
Oro......(80x4):10= 32 (1-32)
Plata....(80x3):10= 24 (32-56)
Bronce...(80x2):10= 16 (56-72)
Hierro...(80x1):10= 8 (72-80)
En cada caso, el aspecto cualitativo se deduce de la regla de inversión o del "espejo". Y así el periodo 1º es como el
último; el 2º, como el penúltimo, etc.
¿Puede trasladarse esta regla de inversión a los tránsitos y direcciones? Sí, pues ambos se basan en traducir a tiempo las posiciones de ciertos factores, es decir, para 1 año, por ejemplo, se van siguiendo los ángulos que el movimiento de planetas y casas van formando con los puntos más importantes del tema natal y se interpretan en consonancia. ¿Hay diferencia en la interpretación según se trate de ángulos formados por un planeta o por otro? Evidentemente, porque cuanto más lento sea un factor, más persistente será su influencia. Por tanto, en la interpretación del ciclo en cuestión se da por supuesto el escalonamiento de influencias según el esquema arriba estudiado, que se aplica, bien a la división tradicional del tiempo, bien a la inspirada en las revoluciones planetarias.
Nota
Evidentemente, nos movemos en la concepción "tradicional" del tiempo. Si introdujésemos la visión bíblica, tendríamos que remitirnos al simbolismo de la estatua soñada por Nabucodonosor.
