SOBRE LOS SIETE DÍAS DE LA CREACIÓN (VII)
Día 7º
Dos son los "temas" del día 7º: la culminación de la obra creadora y el "descanso" de Elohim. El acabamiento se expresa mediante el verbo "viklv", cuyo valor, 45, es el mismo que el de los vocablos "eivM" ("el día") y "dmvt" ("semejanza"), a la vez que el "triangular" de 9, el equilibrio primordial confrontado consigo mismo, el cual vuelve a aparecer en el primer miembro de la fórmula de 251 (valor global de Gén 2,1), es decir, 9-8: así, pues, la conclusión de la obra incoada el día 1º es, en un primer momento, la confrontación de dicho equilibrio primordial consigo mismo, la cual se individualiza o se manifiesta en una dualidad, en un contraste que retorna a sí. Por consiguiente, la terminación de la obra creadora es, a la vez, un equilibrio "contrastado" y un contraste "equilibrado".
La diferencia entre 329, la "creación primordial", y 251, la "creación acabada" es 78, el número de "ieve aleiM" ("Yehová Elohim"). De esta manera queda al descubierto su intervención en el tránsito de una a otra. En cuanto a la suma, 580, es igual a 10.58, a saber, la materia reconducida a la unidad y en alianza con el "Nombre sobre todo nombre" en su dimensión terrestre.
De los dos versículos con que se cierra el día 7º, el primero (Gén 2,2) nos habla del "reposo" divino; el segundo, de cómo Elohim bendice el día 7º y lo santifica, pues en él descansó de cuanto había creado y hecho.
Ahora bien, ambos versículos poseen idéntico valor, 698= 25-23: la fecundidad acabada que se manifiesta en la perfección de la obra. En consecuencia, reposo divino y bendición se identifican, lo que significa que "los cielos y la tierra" constituyen algo así como la fiel manifestación del poder divino en toda su fecundidad y perfección.
Finalmente, el valor global del día 7º, 1647, se escribe 2-6-27: la dualidad primordial que se especifica como vínculo y se individualiza como alternativa acabada.
En factores primos, 1647= 3x3x3x61. Puesto que 3 elevado al cubo es 27, concluiremos que el día 7º es la alianza de la luz con la bendición o proyectada a través de ella. Asombra, por último, comprobar "plásticamente" cómo 1647 se escribe 16 ("´Ayin", "ojo") -47, el "Nombre sobre todo nombre " en su dimensión celeste, algo así como "el ojo del Dios-Hombre".
