SOBRE LOS SIETE DÍAS DE LA CREACIÓN (VI)
Día 6º
La activación del ámbito "terrestre" es la obra de este día, cuya primera parte se centra en la creación de los animales relacionados directamente con el elemento "tierra", de un modo análogo a como el día anterior veía la "toma de conciencia" del "aire" y del "agua". Nos acercamos, pues, al centro, que no es otro que el género humano.
Su condición a imagen y semejanza de Elohim explica el mandato que se le otorga de "dominar sobre todos los seres que poseen aliento de vida". Y es justamente esta primacía la que pone de manifiesto su papel de "vicario de Elohim". Por eso la creación del día 6º culmina no en la "tierra" propiamente dicha, sino en la "tierra deificada", en aquella esfera que, en su primordialidad, se encontraba contigua a lo divino, como lo muestra la numeración de "zkr vnqbe", 84: la creación del hombre como varón y mujer guarda afinidad directa con el "aeie asr aeie" ("Yo soy el que Soy"), de idéntico valor.
Los números 25, 54 y 94, valores respectivos de "beme" ("ganados"), "rms" ("animales que se arrastran") y "jitv-arX" ("animales terrestres") guardan entre sí interesantes relaciones. La suma, 173, escrita en base 27, es 6-11 y expresa un vínculo que se manifiesta a través de un poder configurador. 25 es el inverso de Elohim. 54, amén de tener el mismo valor que "brit" ("alianza"), es igual a dos veces 27, la "luz". 94=2.47, el Pentagrama "celeste" o "Nombre sobre todo nombre". Ecuaciones todas ellas muy significativas.
Además, 25+54=79, el equilibrio luz-tinieblas sobre el que se va a modelar la obra creadora. Por último, la media aritmética de 54 y 94 es 74, valor de "rasit", "principio" y doble de 37. Así, pues, entre el 27 de la "luz" y el 47 del Pentagrama "celeste" media el 37 de la "visión" ("vira"="y vio").
Los dos primeros versículos del día 6º, que hablan de la creación de los animales terrestres suman 1346=1-22-23: la unidad que se especifica como signo y se individualiza como plena configuración.
La creación del hombre es "a nuestra imagen y semejanza" ("bxlmnv kdmvtnv"), expresión cuyo valor numérico es 141 (=65+76), triple del Pentagrama "celeste" (141=3.47), lo que, evidentemente, corrobora su condición. A este propósito interesa constatar que 141 es también el valor del estribillo "y hubo tarde y hubo mañana".
No olvidemos, por otra parte, que 329, el número de la "creación primordial" es igualmente múltiplo de 47, en concreto, 329=7.47. El parentesco entre la creación primordial y la condición del hombre a imagen y semejanza de Elohim es, pues, evidente.
Otra circunstancia a destacar en el texto: si "bxlmnv" ("a nuestra imagen") subraya la impronta de la unidad divina (65=5.13), "bxlmv" ("a imagen suya"), de valor 51, pone de manifiesto la perfección de la obra (51=3.17, siendo 17 el valor de "Tvb", "bueno"), a la cual alude también la expresión "adM bxlmnv kdmvtnv" ("el hombre a nuestra imagen y semejanza"), objeto directo de la acción del verbo "nhse" ("hagamos"): en efecto, su valor es 170=10.17.
Hay que hacer constar, por otro lado, que "xlM" ("imagen") y "dmvt" ("semejanza") poseen valores inversos, 54 y 45 respectivamente. El primero duplica el número de la luz; el segundo es también el valor de "eivM" ("el día", con artículo). Según la tradición patrística, la "semejanza" es más perfecta que la "imagen", extremo que se confirma numéricamente si consideramos que 45 es más próximo a la unidad que 54 y, por tanto, más simple.
Hay que decir, además, que la "imagen" es el reflejo de la "semejanza". Observemos asimismo que 54 se escribe 1-27 (Alef-Tsáde final), mientras que 45 es 1-18 (Alef-Tsáde), lo que destaca todavía más el parentesco. Por otra parte, 45 es el "triangular" de 9 y simboliza, pues, la moldeabilidad o plasticidad reconducida a la unidad. En cuanto a 54, es también el número de la "alianza" ("brit"), término muy evocador.
El valor global del día 6º es 6179= 8-12-23. Si tenemos en cuenta que 8 es una de las coordenadas del Tetragrama, el Nombre divino de 4 letras (26.17.8), podemos decir que el Tetragrama se manifiesta en un cosmos y se individualiza como pleno poder configurador.


metanoia dijo
Es precioso constatar que la tierra como expresión del amor de Dios y el hombre como espejo o vicario de ese amor tiene correspondencia con las determinaciones matemáticas en que el logos de la escritura se expresa. Es algo así como si allá donde mires, Dios está y es.
5 Diciembre 2009 | 08:00 PM