SOBRE LOS SIETE DÍAS DE LA CREACIÓN (I)
DÍA 1º
Asistimos a la creación de la "materia prima" de los "cielos" y "la tierra" ("esmiM" y "earX"), la "sustancia primordial" de la que surgirán sus respectivas "formas". Pero, dentro de esa indiferenciación primordial en la que ambos se confunden, es "la tierra" la que ocupa el lugar más originario, por así decirlo. Por eso la acción de Elohim se ejercerá en primer lugar sobre ella y ése será el principio de la "separación". La "confusión" y "vaciedad" de la tierra, las "tinieblas" sobre la faz del "abismo" aluden, pues, a la "posibilidad" a partir de la cual surgirá la existencia concreta, el "ser definido" del Universo.
"La tierra" aparece, pues, como el "origen" de todo, el ámbito donde habrá de resonar la "llamada" de Elohim cuyo eco es el Universo. Y la llamada proviene del "Espíritu de Elohim", que se cierne sobre la "superficie de las aguas", una manera de designar la pasividad de "la tierra", a la vez que su receptividad.
No en vano la letra "Mem", que, en "escritura desarrollada", se lee "aguas", posee el mismo valor que la Unidad y el Amor divinos: 13. A la Unidad y el Amor divinos corresponde, pues, la receptividad de "las aguas", aquel aspecto de "la tierra" primordial que se manifiesta como especialmente abierto a la acción de Elohim, cuyo valor numérico, 52, es idéntico al de las "tinieblas", lo que nos ayuda a comprender la índole de éstas.
¿Qué significa entonces el "¡Haya luz!" pronunciado por Elohim? No otra cosa que el surgimiento del Universo como un eco que resuena en el ámbito de la pasividad primordial y, en concreto, en su vertiente "tenebrosa".
La "luz" es, por tanto, la condición de visibilidad o de comprensibilidad del mundo, lo que introduce en la "materia prima" la medida y la armonía, haciendo posible la "diferenciación". Pero no es sólo esto: a la vez, la "luz" es la existencia propiamente dicha, frente a la pura posibilidad. Ahora bien, ¿en qué consiste la mera posibilidad de "los cielos" y "la tierra" o, para ser más exacto, de "la tierra", puesto que de ella se habla en primer término?
Nos lo insinúa el texto: se trata de la "creación en el principio", de aquello sobre lo que se ejerce la acción configuradora de Elohim, de la "materia" a partir de la cual queda delineado el mundo por mediación de la "luz".
No obstante, ésta no es una simple actualización de aquella "materia", como si, introducida la "luz", quedasen abolidas las "tinieblas". En efecto, Gén 1,4 nos dice que "vio Elohim que la luz era buena y la separó de las tinieblas", con lo cual se afirma la "presencia" de las "tinieblas" al margen de la "luz".
Sobre el trasfondo de las "tinieblas" tiene lugar, pues, la aparición de la "luz". Aquellas constituyen algo así como la "posibilidad global", la "alteridad primera" de Elohim (curiosamente, la coordenada mayor, que Bardet llama la del "Padre" es en ambos casos la misma, 52).
Y es en esa alteridad donde Elohim introduce la "luz", a la que considera "buena", calificativo que en ningún caso se aplica a las "tinieblas". Lo cual no significa en modo alguno que éstas constituyan una "entidad negativa" o algo semejante. Simplemente diremos que la "luz" es mejor que las "tinieblas", en la medida en que la realidad configurada como "luz" supone un estadio más perfecto que aquél de donde se partió, la alteridad primera, la cual supone un divino "dejar ser" que instaura la "posibilidad global" de que hablamos.
En principio, las "tinieblas" que quedan separadas de la "luz" son de la misma "especie" que las que había "sobre la faz del abismo", con la salvedad de que en parte se disiparon a la llegada de la "luz".
Sin embargo, el texto continúa diciendo que Elohim llama a la "luz", "día", y, a las "tinieblas", "noche". Pues bien, resulta asombroso comprobar que la suma 27+52 ("luz"+"tinieblas") se convierte en otra equivalente: 40+39 ("día"+"noche").
En cuanto a las palabras "Y hubo tarde y hubo mañana", suponen una división del "día", de manera que la suma 41+39 ("mañana"+"tarde") iguala a 40+39 ("día"+"noche").
Completemos el resumen con una observación a propósito del número 2138, valor global del día 1º? ¿Qué visión nos da de ese periodo? Conforme a su fórmula en base 27, es decir, 2-25-5, el día 1º se define como el proceso por el que una "casa" o "morada" se especifica en una "fecundidad acabada" y se individualiza en una "mostración" o "existencia", símbolos respectivos de las letras Beth, Nun final y He en "escritura desarrollada".


Juan Carlos Edgar Inza Rivas dijo
Hola Emilio, primeramente Dios nos da el momento para ser edificados y guiados a caminar en el Espíritu, sabemos por la Palabra de Dios que Su Palabra es Espíritu y Vida y el Señor busca adoradores en espíritu y en verdad, es decir invocando Su nombre: Oh Señor Jesús Amén Aleluya!!! Oh Señor Jesús Amén Aleluya!!! (es nuestro respirar para vivir en el espíritu - Lamentaciones 3:55-57) y en verdad se refiere que debemos practicar Su Palabra, en que sentido, en predicar el evangelio del reino a todas las personas.
Dios hizo la creación de los cielos y la tierra para deleitarse con Su ayuda idonea que es la novia de Cristo, es decir la iglesia, para pisar la cola de Satanás.
Por qué 7?
Por que siendo Dios tripartito: Padre, Hijo y Espíritu quiere ser uno con el hombre que esta representado por el número 4, sumados dan 7, es decir la unión de Dios con el hombre por medio de CRISTO.
24 Noviembre 2009 | 02:56 AM