GLOBALIDAD Y DIVINIDAD
-El sistema solar nos ofrece una analogía de la globalidad: el centro lo ocupa el Sol y las diferentes capas, los "cielos" o las órbitas planetarios. El centro sería, pues, lo "no manifestado" o el punto sin dimensiones alrededor del cual giran los "cielos" o la "manifestación".
-Simetría (incluidos los planetas nuevos):
Entre Mercurio y Plutón.
" Venus y Neptuno.
" Tierra y Urano.
" Marte y Saturno.
Júpiter ocuparía la órbita central.
-Simetría (planetas tradicionales):
Entre Mercurio y Saturno.
" Venus y Júpiter.
" Tierra y Marte.
-Según la perspectiva geocéntrica, la simetría sería la siguiente:
-Con inclusión de los planetas nuevos:
Entre Luna y Plutón.
" Mercurio y Neptuno.
" Venus y Urano.
" Sol y Saturno.
" Marte y Júpiter.
-Según el esquema tradicional:
Entre Luna y Saturno.
" Mercurio y Júpiter.
" Venus y Marte.
El Sol ocuparía la órbita central (aunque su condición de estrella la sitúa a la vez en otro plano).
En cuanto al eje nodal, no hay que considerarlo como un planeta más, sino como un plano de referencia, los dos "equinoccios" del "Zodíaco nodal". La importancia de la relación Sol-Luna radica en que conecta el centro con la periferia, es decir, el lugar de la unidad y de la trascendencia con el mundo de lo concreto.
-Todo ello en el plano de la razón natural. Otra cosa sería la figuración de la "imagen y semejanza".
-Aquí el factor mediador sería la idea de Dios vista desde la casa IX. A partir de este sector, dicha idea es descrita de diferentes formas o bajo distintos atributos según el tema astral desde el que se contempla.
