SIMBOLISMO ASTRAL Y PLANOS DEL SER
Puesto que los símbolos astrológicos son susceptibles de ser tomados como otros tantos niveles o estados del ser, cabe considerarlos no sólo como influencias que afectan al cuerpo(directamente) y al intelecto(indirectamente), no a la voluntad (véase Tomás de Aquino), sino también como descriptores del lugar de un ser en el conjunto de la creación.
El hombre, como ser temporal, necesita desplegar sus posibilidades en el tiempo, un tiempo abierto a la eternidad. Así, pues, su desarrollo implica un devenir, un punto de partida y otro de llegada. Evidentemente, el tema astral se refiere al de partida(dejando a salvo el hecho de que la singularidad de un hombre es algo previo a su tema astral).
Las posiciones de los planetas(factores móviles) en el Zodíaco(factor fijo) simbolizarán entonces el movimiento que es el tiempo en el espacio inmóvil de la eternidad.
Los signos serán entonces los aspectos del ser divino, los cuales no dicen relación al tiempo. A un nivel más bajo y proyectados en las "casas", simbolizarán los aspectos del ser(las partes del microcosmos), aspectos cósmicos invariables en cuanto tales.
¿Qué simbolizan los planetas? En tanto cuerpos, otras tantas "identidades" u otros tantos "personajes" conectados con el círculo de la eternidad. No en vano se habla de la jerarquía de los "cielos planetarios".
En este sentido, los signos y los planetas,cada uno a su nivel, suponen una jerarquización del espacio, una diferenciación del mismo(el espacio uno, dividido en partes, niveles o regiones).
Los planetas son, pues, actores, elementos, factores que se desplazan o circulan en el espacio del macrocosmos y que guardan especial relación con las diferentes regiones del espacio.



undiacomohoy dijo
Hola Emilio,
hace un tiempo llevo preguntándome el devenir de la astrología en asuntos del ser. Quizá sea un ignorante al respecto porque mi juventud no me ha dado tiempo para leer lo suficiente, pero lo poco que sé me hace cuestionarme una serie de aspectos que cualquier persona amante de la ciencia y con inquietudes se cuestionaría. Permítaseme, por favor, ejercer de abogado del Diablo con una serie de cuestiones naturales.
El motivo de mis dudas es que la astrología es una ciencia muy antigua que apenas ha variado con el tiempo; es decir, que todo lo que se contempla en ella se basa en las constelaciones y planetas conocidos en tiempos antes de Cristo. Casi todos los estudios nos vienen en mayor parte de Mesopotamia, China y Grecia. Dicho esto, en ella se contemplan únicamente doce signos zodiacales, cuando podemos añadir perfectamente dos más: Ofiuco (la serpiente; que debido a la precesión de los equinoccios se ha ido colocando entre Sagitario y Escorpio) y Cetus (la ballena); por no decir los nuevos "objetos" como púlsares, quásares, cúmulos, etc. que sin duda (y basándonos en los mismos principios de influencia de una constelación o planeta en nosotros) también ejercerían una interacción en nuestro ser. También se contemplan un número diferente de planetas solares a los que existen hoy (Plutón ya ni siquiera es un planeta hoy día porque, de ser así, deberían incluír un par de cuerpos más como planetas en el Sistema Solar. Nótese que, en cualquier caso, la astrología no los contemplaría). Suponiendo la astrología como ciencia exacta y verdadera, este descuadre gigante, ¿no tendría consecuencias radicalmente opuestas en la astrología produciéndose así muchas contradicciones?.
Ahondando en la posible interacción astral con un humano, cabe decir que la única fuerza interaccional es la gravitacional. Físicamente no existe otra y, por lo tanto, es a la que nos atenemos. Partiendo de la base de que las constelaciones están situadas a una distancia no inferior a 50 años luz (algunas se sitúan a más de 250 años luz), ¿cómo podemos afirmar que una constelación ejerce mayor fuerza gravitatoria en nosotros que un vaso de agua (cuya masa tiene también una gravedad) situado solo a unos centímetros de nuestro cuerpo?. Aplicando la fórmula de Newton se puede calcular fácilmente dichos números (recuerde que en la fórmula se divide por la distancia al cuadrado para sacar el valor de la fuerza).
Por otro lado ¿cómo es posible que quedemos marcados por nuestra fecha de nacimiento?. Eso quiere decir que si nacen en el mundo 100 personas el mismo día a la misma hora, todos quedarían marcados por un mismo destino y personalidad (fuese cual fuese su educación o país) pese a que estas personas pueden ser tan dispares como delincuentes, eruditos o cualquier otra disparidad.
Desde la ignorancia le pregunto: ¿Cómo explica todo esto la astrología?. Me gustaría saber el punto de vista de la astrología en dichas cuestiones y usted mejor que nadie me lo podría explicar, si es tan amable.
Un saludo y gracias por la atención.
1 Junio 2009 | 11:31 AM