LA CONDICIÓN ILUSORIA DEL MAL
En un momento en que parecen desencadenarse sobre la humanidad todos los poderes de las tinieblas(especialmente los creadores de espejismo) y tratan de sumirla en el estado de desesperación que les es connatural, conviene recordar la dimensión ilusoria de tales poderes.
En el post anterior glosábamos la exhortación de san Ireneo a no especular sobre el nombre de la Bestia, pues ello supondría tratarla como si existiese. Es verdad que aún no estamos en la hora de su venida, aunque sí en el tiempo de quienes, quizá como nunca, pretenden apresurarla. Por eso la mencionada exhortación permanece tanto más actual en un momento en que el mal, llevado de su propia ebriedad, imagina tener la victoria al alcance de la mano.
A modo de ilustración, prestemos atención a lo que nos dicen algunos Salmos:
"Todas las naciones pesan para Dios lo que el polvillo de la balanza".
"Tú eres temible: ¿quién resiste frente a ti al ímpetu de tu ira? Desde el cielo proclamas la sentencia: la tierra teme sobrecogida, cuando Dios se pone en pie para juzgar, para salvar a los humildes de la tierra.
La cólera humana tendrá que alabarte, los que sobrevivan al castigo te rodearán. Haced votos al Señor y cumplidlos, y traigan los vasallos tributo al Temible: Él deja sin aliento a los príncipes, y es temible para los reyes del orbe".
