SOBRE EL CONFLICTO FE-DESCREIMIENTO

-Un enigma: ¿Por qué la ideología hasta hace poco dominante, marcada por el neopaganismo y la “nueva era” se está asemejando a marchas forzadas al viejo materialismo marxista en su animosidad contra el cristianismo y, especialmente, el catolicismo? Aquí se nota cuánto ha cambiado el mundo desde mi juventud, especialmente en España, en donde los "residuos" de una "civilización del bien" han ido desapareciendo rápidamente ante el empuje de la "civilización del mal".
El proceso se ha agudizado desde la conjunción Saturno/"Sol negro" en Cáncer de hace pocos años y que nos recuerda de algún modo la conjunción de Saturno/"Sol negro" en Géminis, en el “Medio Cielo” del tema astral de la muerte de Cristo, simultánea con el fenómeno de las tinieblas (no entramos ahora en la índole del “eclipse” del Viernes Santo al que aludimos en otro lugar de este blog).
Cuántos sufrimientos morales con este motivo (como dice Jesús, "cuando yo vuelva, ¿quedará fe en la tierra?"), que, según san Juan de la Cruz, purifican el alma en la medida en que no se refieren a tormentos o preocupaciones personales y, por tanto, interesados.
Mi amigo Miguel Espinosa llevaba razón cuando decía que "convenía no olvidar". Esto nada tiene que ver con lo que, últimamente, se ha llamado “memoria histórica”, sino con la reivindicación de la justicia divina, la cual, dicho sea de paso, ha de hacerse siempre “con temor y temblor”, que diría san Pablo. En este sentido, conviene no olvidar, pues, de otro modo, la gente puede creer que engaña a todos y que no necesita redención... Por lo demás, Espinosa, hay indignos y oportunistas que se han subido a tu carro. ¡Qué le vamos a hacer!


Fernando dijo
Quiza es eso,quiza es que no se pueden olvidar las atrocidades de la iglesia.La falsedad y el poco reconocimiento.
Respecto a la salvacion creo que es cosa de cada uno...
17 Enero 2009 | 08:00 PM