NODOS LUNARES Y NIVELES DEL PENSAR (I)

Puesto que el eje nodal es el único factor permanentemente retrógrado, se le puede asociar a la ascensión de la “energía” a lo largo del cuerpo, tanto a un nivel "exterior"(nodo descendente) como "interior"(nodo ascendente).
En relación con cada uno de los nodos, hay que hacer constar que el ciclo se divide en dos mitades: de 30º Piscis a 30º Virgo, y de 30º Virgo a 30º Piscis. Cuando la "Cabeza del Dragón" está en la primera posición, la "Cola del Dragón" se sitúa en la segunda, y viceversa. En ambos casos se trata de conciliar los opuestos, bien en la "exterioridad", bien en la "interioridad".
Lo dicho a propósito del Zodíaco podemos afirmarlo asimismo de las casas. De
Las reflexiones anteriores sobre la ascensión de la energía nos llevan a establecer una jerarquía dentro del macrocosmos: su peldaño más bajo lo constituirá “Cabeza del Dragón” en Piscis; el más alto, C.D. en Aries. Los distintos grados de la jerarquía se desarrollan a lo largo de 18,59 años. Análogamente, hay una jerarquía microcósmica y se desarrolla a lo largo del ciclo diario: su escalón más bajo es C.D. en XII; el más alto C.D. en I.
¿Cómo conceptualizar tal desarrollo? Nos referimos al modo de traducir la posición de C.D. en los distintos signos o casas. Puesto que nos las habemos con una integración de los contrarios o, lo que es igual, con una "identificación" de los principios lunar y solar, hay que hablar de la actitud fenomenológica ejercida en los distintos ámbitos de los zodíacos vernal y local. ¿A qué nos referimos?. A la conjunción de las esferas subjetiva y objetiva una vez que hemos pasado por su separación o su aislamiento. A este propósito conviene destacar las distintas etapas del proceso fenomenológico ya descritas en otros lugares a partir del simbolismo de la estrella de 6 puntas: 1)"identificación" anterior a la diferencia/2)distinción entre los dos polos del "para-sí" separativo/3)distinción entre los dos polos del "para-sí" unitivo/4)"fusión" de ambos polos en "causa-de-sí". Dado que hay 12 sectores en los dos zodíacos, la estrella en cuestión se repetirá dos veces, de manera que en un caso se afrontarán el fuego y el aire, y, en el otro, la tierra y el agua. O, en el ámbito de las casas,I-V-IX con VII-XI-III y II-VI-X con VIII-XII-IV.Hasta aquí la dimensión sincrónica.
En cuanto a la diacrónica, no es otra cosa que el desarrollo del C.D. a través de signos y casas. O, para hablar con más exactitud, de la evolución de ambos nodos, puesto que el nodo ascendente viene siempre equilibrado por el descendente, que representa el aspecto pasivo o el nivel inferior de la conciencia fenomenológica.
Pero volvamos a la dimensión sincrónica. El afrontamiento entre ambos nodos puede ponerse en conexión con el esquema del Tetragrama. Puesto que se trata del contacto entre dos órbitas, podemos simbolizar mediante ellas
En cuanto a las dos mitades de la órbita lunar comprendidas entre ambos nodos, simbolizan:la que va del nodo ascendente al ascendente, la dimensión divina; la que discurre en sentido inverso, el ámbito humano. Los nodos son, pues, "sujetos"(el Hijo encarnado y Jesús resucitado), en tanto que ambas mitades constituirán algo así como la totalidad de la vida en que se expresa la comunión Dios-hombre.(continuará)
