DE LOS OCULTOS DESIGNIOS DE DIOS

“Pero cuando nos encontremos ante aquel juicio de Dios (cuyo tiempo propiamente dicho se llama “día del juicio”, y a veces “día del Señor”), entonces quedará patente que son perfectamente justos no sólo los juicios dictaminados entonces, sino también todos aquellos que han tenido lugar desde el principio y los que han de tener lugar hasta ese momento.Allí quedará de manifiesto incluso con qué justo designio de Dios sucede que tantos, casi todos los justos juicios de Dios quedan ocultos a los sentidos y a la inteligencia de los mortales, siendo así que en este campo no se oculta a la fe de los creyentes que es justo el hecho mismo de quedar oculto”.
San Agustín, “La ciudad de Dios”, XX,2
