A PROPÓSITO DEL "ASPECTO" DE OPOSICIÓN (Notas fenomenológicas)

¿Cuál es el significado más profundo de la oposición? En la medida en que divide a un ciclo en dos partes, señala el retorno al origen y el nacimiento del "hombre nuevo". Podemos establecer la gradación: conjunción....inconsciencia; 1ª cuadratura....conciencia; oposición....conciencia de conciencia; 2ª cuadratura....conciencia de retorno; nueva conjunción....conciencia de conciencia de retorno. Se trata de establecer analogías entre las diferentes distancias al origen, o sea, a la conjunción, que es fusión. La distancia media, que es la cuadratura, será a la oposición como aquélla es a la conjunción. Pero la fusión propiamente dicha sólo se alcanza en la conjunción, eso sí una vez puesta a prueba en la oposición (es el prototipo de la prueba, ya que se encuentra a la máxima distancia) y en todas las demás fases. No hay que olvidar que el arquetipo de toda relación y de todo amor es la unión Padre-Hijo en el Espíritu Santo: dos en relación que son uno, a sabiendas de que la relación misma es otra persona. A la luz de esto hay que entender los diferentes pasos de la fenomenología. Esto nos lleva a dividir cualquier ciclo, por pequeño que sea, en 4 partes, de manera que el esquema es siempre el mismo.
¿Cómo aplicar las fases fenomenológicas al tema individual? De la siguiente manera: la fase ascendente va desde el nacimiento hasta la mitad de la vida; la descendente, desde la mitad hasta el final. Así, la conjunción supone una indiferenciación en la que el sujeto aún no se ha separado del mundo; la primera cuadratura asiste a un primer distanciamiento o separación del sujeto respecto del mundo; en la oposición, el distanciamiento de la indiferenciación es máximo, aunque también lo hay respecto de la primera separación, a la que relativiza, y aquí concluye la fase de ida, en el punto en que el máximo distanciamiento reconoce la necesidad de volver al no-distanciamiento y el proceso negador toma conciencia de sus límites; la segunda cuadratura asiste a un primer distanciamiento de aquel distanciamiento, es decir, a la primera fase del movimiento de retorno; por último, la segunda conjunción supone la abolición de la distancia que nos separaba del origen y, por tanto, la fusión consciente con el principio. Éste es el esquema tipo cuando intervienen dos planetas o se trata del movimiento del Sol o de un planeta con respecto a las casas solares.
¿Cuál es el origen en el caso del movimiento del Sol en las casas? La posición del Sol en el “Imum Coeli” o “Fondo del Cielo”. ¿Cómo explicar entonces que el día hebreo comience en el crepúsculo vespertino. Por la frase del Génesis: "Y hubo tarde y hubo mañana".
Si corregimos toda la formulación anterior a la luz de este dato, concluiremos que, desde el punto de vista del A.T., la oposición indicará, dentro del ciclo, el crepúsculo matutino, ya que, en tal caso, es al anochecer y con la 2ª cuadratura cuando da comienzo el ciclo; con la conjunción se afianza y con la 1ª cuadratura se inicia la madurez.
Ahora bien, la "espera vespertina" que es el A.T. deviene "media noche" (Sol en el “Fondo del Cielo”.) en el N.T. A esa hora nace el Hijo de Dios, sea cual sea el año y el día real de su nacimiento. Y eso quiere decir que el ciclo cristiano comienza con el Sol en el “Fondo del Cielo”, es decir, lo mismo que el ciclo humano. Eso sí, a otro nivel, puesto que el A.T., "mediador" entre ambos, daba principio al anochecer.
De la descripción de las fases fenomenológicas que hacíamos más arriba, ¿qué consecuencias se derivan para la Historia de la Salvación? ¿Cómo describir en último extremo la época actual? A la luz del sistema de direcciones primarias en el que una vuelta completa equivale a 365,25 años, ahora completaríamos 5,5 revoluciones (para el tema de la Era Cristiana, a finales de 2011), de manera que todo nos inclina a suponer que el "fin de los tiempos de las naciones" adoptaría la forma de una oposición que completa el número 5,5, íntimamente relacionado con el Espíritu (pues, como se recordará, la letra He del Tetragrama vale 5).
De todos modos, la representación más exacta de la Era Cristiana es la revolución total del ciclo,la cual comprende ambas fases, la separativa y la unitiva, la ascendente y la descendente, eso sí, a otro nivel.Y, puesto que la fase final del Apocalipsis está marcada por el o los últimos planetas de la casa XII, diremos que su signatura es claramente plutónica y mercuriana (Plutón en Libra y XII en el tema de la Era Cristiana; Mercurio regente de la XII).
¿Y cuando se trata de dos órbitas, como en el caso del eje nodal lunar, cómo representar los distintos pasos fenomenológicos?
En ese caso, los nodos señalan los puntos de contacto o de fusión, uno activo o ascendente; el otro pasivo o descendente. Y ambas cuadraturas, los lugares de alejamiento. Allí se asciende desde el plano lunar al solar; aquí ocurre a la inversa.
