NOTAS SOBRE SINASTRÍA

Nos limitaremos a algunas sugerencias:
1) Comparar las direcciones secundarias o primarias del primer tema para un determinado momento con el tema radical del segundo.. Indicarían los puntos de contacto de una persona para una época con un tipo de persona que puede ser relevante para la primera en ese instante.
2) Comparar las direcciones del segundo tema para una época con el radical de la primera persona.
En cada caso hay que distinguir entre la relación estática que guardan ambos temas y la dinámica, que señala la génesis de un tema visto desde otro.
En el primer supuesto, la relación permanece teórica y esencial y sólo cabe considerarla dentro del esquema global de un grupo humano o de una humanidad.
En el segundo la relación es existencial y afecta al desarrollo del tema de un sujeto en cuanto confrontado con las personas o circunstancias que caracterizan a una época.
Evidentemente, lo que determina en última instancia la relación genética es la estática. Pero eso no significa que la primera pueda deducirse a priori de la segunda. Todo lo cual nos lleva a plantear cuestiones de la mayor relevancia: por ejemplo, la conexión entre la “esencia” y la “existencia”, es decir, entre la índole, de cada tema astral y su despliegue concreto; o el vínculo entre los factores subjetivos y los intersubjetivos. En este sentido, es claro que el paso de la unidad a la multiplicidad introduce la serie de los números en cualquier ámbito, de manera que lo “esencial” deviene “existencial” a través de esta misma sucesión.
3) Supuesta la comparación entre los temas radicales, comparar las direcciones de una persona con las de otra para la misma época, es decir, los temas progresados de ambos (lo más importante, claro está, es conectar el tema progresado del primero con el radical del segundo, y viceversa).
