¿CABE UNA FORMULACIÓN ASTROLÓGICA DEL CAMINO ESPIRITUAL?

No, evidentemente, si por tal se entiende una vía cuyo recorrido depende de nuestros solos esfuerzos ("Astra inclinant..."). Si, si se trata de representar mediante la sucesión de los planetas las etapas del camino. Es el simbolismo que acostumbraron aplicar algunos teólogos y maestros espirituales. Y así se puede hablar, por ejemplo, de la vía purgativa, en cuanto simbolizada por la Tierra; de la vía iluminativa, figurada por la Luna; y de la vía unitiva, representada por el Sol. Esto con carácter general. En particular, podríamos hablar de las posiciones respectivas de los tres factores en un tema determinado, y, de este modo, sabríamos de la índole de cada uno en el individuo. Por último, podríamos aludir a la estructura astrológica de espíritu/alma/cuerpo tal como la hemos desarrollado en otros lugares. Sin olvidar la concreción del camino a través de los tránsitos y progresiones.
Sería necesario acudir entonces a una concretización del simbolismo. Una observación clave: Sol y Tierra son correlativos, de manera que los periodos espirituales son, a la vez, corpóreos. En cuanto al alma, viene figurada por la Luna, cuyas fases figuran la relación alma/espíritu o las aproximaciones de aquélla a éste; en cuanto a la semana, constituye algo así como el "quantum" anímico. ¿Cuál sería el "quantum" corpóreo? El día, correspondiente a la rotación terrestre.
SE TRATARÍA, POR TANTO:
a) De describir mediante la leyenda del correspondiente grado tebano, el clima del "quantum corpóreo", que, en cierto modo, es también espiritual, puesto que una rotación de la Tierra equivale aproximadamente a un grado del Sol en la eclíptica.
b) De analizar el avance del alma mediante el movimiento de la Luna, empezando por el "quantum anímico", la semana o la fase lunar. Todo ello, como en el caso anterior, bien por el sistema de tránsitos, bien por el de progresiones, que vienen a ser "tránsitos diferidos".
c) Por último, describir el "estado de cosas" solar, cuyo "quantum" es de 1 año.
d) Tendríamos, además, varios múltiplos del movimiento solar; el periodo que el "Sol negro" emplea para atravesar un grado (58,5 años aprox.); o el periodo precesional (72 años aprox., ó 70,96 según cálculos bíblicos a partir del "heleq", o bien del ritmo respiratorio, según el cual 1 día:25920 días::25920 días:25920.25920 días; en todo caso, serían 72 años de 360 días, y algo menos, 70,96 años, si se cuentan años normales, de 365,25 días).
e) Entre c) y d) se situarían los ciclos planetarios más significativos, así como el jubileo de 50 años y el de 25, múltiplos también de Júpiter/Plutón.
