La Coctelera

¿Sexto sello? El blog de Emilio Saura Gómez

"Y el sol se volvió negro..."

16 Abril 2008

SOBRE LA FUNCIÓN DE LA PRENSA DEL "CORAZÓN"

No vamos a entrar en la estadística de ventas de este tipo de publicaciones. Sea cual sea su periodicidad, generalmente semanal, basta mirar en un kiosco: entre las revistas de la más diversa índole (mecánica, alpinismo, música de última moda, informática, cocina, etc.), ocupan un lugar preferente las del "corazón".

Desde hace algún tiempo sociólogos, periodistas y estudiosos de la "cosa mediática" se plantean un nuevo enigma: el éxito siempre en auge de este tipo de prensa. ¿Cómo se explica semejante fenómeno?

1. Esquemas fijos y poco imaginativos

Las razones del éxito no radican evidentemente en la originalidad con que presentan los temas, pues las publicaciones en cuestión suelen seguir un esquema bastante fijo y poco imaginativo.

¿Se funda el éxito en la descripción que hacen de grandes fiestas o acontecimientos sociales? Es verdad que se alude a la asistencia de personajes importantes de la política, la banca, el deporte, la empresa, la "cultura" y otros ámbitos, y eso suele despertar la curiosidad. Pero, ¿por qué esta curiosidad?

2. La función de las clases sociales

Es esencial que la revista dedique unas páginas a los avatares de reinas, reyes, princesas, príncipes y nobles, haciendo referencia, sobre todo, a nacimientos, bodas y funerales. Éste era, al principio, el tema principal de tales semanarios. Cosa normal, puesto que la vida de tales personas es, por definición y por oficio, pública. Por aquí hay que buscar quizá la razón de semejante éxito de ventas. En efecto, si en todas las épocas han existido las clases sociales, con la llegada de la democracia a un país surge la impresión de que tales clases han desaparecido, una impresión falsa, como tendremos ocasión de ver.

Pero, para ello, conviene remontarse a los orígenes de la historia. En un principio, se entendía por clase la agrupación de personas con capacidades semejantes. Al estudiar las diferentes civilizaciones detectamos variaciones en la delimitación de las "castas" o "clases" sociales, pero, generalmente, se distinguen cuatro: los hombres de "conocimiento", los de "poder", los de "gestión" y el "pueblo llano". En terminología clásica, a las tres primeras se les suelen aplicar respectivamente los apelativos de "intelectual", "guerrera" y "artesanal y comerciante".


Hay que decir que, para una sociedad dada, las cuatro "castas" o clases se alternan en el dominio o en la influencia. Y así, al principio imperan los hombres de "conocimiento" o "intelectuales"; luego viene el turno de los "guerreros" u hombres de "poder"; a ellos les suceden los hombres de "gestión"; y, por último, viene el dominio de la cuarta "casta" o clase, la del "pueblo llano". En paralelismo con esta sucesión se da también la siguiente: en los comienzos, la categoría de una persona se basaba en los méritos y las hazañas individuales; luego, en los derechos de la sangre o de la estirpe; más tarde, en los recursos materiales y el dinero; por último, en la mera apariencia.

En las épocas terminales o "democráticas", es decir, en aquéllas en que tiene la primacía la cuarta clase, el "pueblo llano", las otras tres siguen activas, aunque en la sombra, pues su estrella declinó hace tiempo, y, si salen a la superficie, siempre lo harán "en nombre del pueblo". Así, el "pueblo llano" no llega a dominar propiamente, sino "por persona interpuesta", es decir, a través de las otras clases. De esta manera, las tres primeras clases, en lugar de invocar respectivamente el "orden cósmico", el "poder de las armas" o "la fuerza del dinero", invocan siempre "los derechos del pueblo". He aquí el origen de la nostalgia de las clases sociales en una época en la que, sobre el papel, "todos somos iguales". Sin embargo, en el fondo de su ser, la gente percibe que las cosas no son así.

3. Rechazo y fascinación

Son las clases altas las que producen más fascinación en el "pueblo llano", de manera que si antaño fueron las "gestas" y las "hazañas" de los hombres de "conocimiento", de "poder" y de "gestión" las que le servían de guía y referencia, ahora que "todos somos iguales" sobre el papel continúa esa fascinación, aunque de otra forma. ¿De qué manera? En el nivel consciente, la gente mira a la clase alta con cierto desprecio, como un residuo perteneciente a otra época. Pero, en el fondo, puesto que se advierte que no hay tal igualdad entre las personas, uno desearía ser como la realeza o la nobleza, es decir, como aquéllos que representan "lo totalmente diferente". Y experimentan hacia tales personajes un sentimiento ambivalente: fascinación acompañada de rechazo.

Así, la curiosidad por la vida cotidiana de la clase alta queda satisfecha por las revistas del "corazón". De ahí su éxito. Cumplen, pues, tales publicaciones una función compensatoria, máxime cuando se trata de noticias que no salen en la prensa normal.

4. El imperio de lo efímero


Desde hace algún tiempo se da, sin embargo, en este tipo de publicaciones un fenómeno nuevo: no son las casas reales el centro de la atención, sino que ha aparecido una extraña figura: los "reyes del papel couché". Es decir, con anterioridad, los reyes salían en dichas revistas justamente por ser reyes. Ahora, una serie de personas son "reyes" o "reinas" precisamente porque salen. Frente al "status" del rey, residuo de épocas pretéritas y símbolo de un régimen y de una historia en la que el tiempo se medía por siglos y en la que no ocupaba el primer plano el interés por la "actualidad" (un fenómeno que acompaña a las épocas democráticas y al nacimiento de la prensa), el "status" del "rey del papel couché" no es posible entenderlo sino a partir del fenómeno mismo de la prensa, que hunde sus raíces en la "actualidad". Por eso esta nueva figura no se parece ni siquiera al bufón, cuya finalidad era justamente poner en cuestión la "seriedad" de la realeza y hacer que el tiempo se inclinase ante la eternidad. El nuevo "rey" sólo reina sobre lo efímero, sobre el instante vacío. Es el destino de nuestra época.



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tumbaita

tumbaita dijo

Yo tambien peleo en el bando católico, un saludo. No somos muchos, y hace falta que los creyentes den la cara.

16 Abril 2008 | 01:26 PM

Jose Miguel

Jose Miguel dijo

Sí, muy certero el comentario. Solo una impresión: parece que el detectar, denunciar e incluso reflexionar sobre el tema es ya como algo demasiado viejo, como si ya hubiera pasado el tiempo suficiente para que esta inundación de necedad resulte tan habitual, tan obvio, que produjese ofuscamiento.

y bueno, por lo demás, quisiera añadir a tu exposición algo que a mi parecer ocupa un espacio parecido al de la prensa rosa, más allá de la comparación principal: el deporte en general, el futbol en particular. Lo que la prensa rosa a las mujeres, el futol a los hombres. ¡Que cosa más absurda que hablar horas y horas sobre la situación del madrid!!!! En el Deporte, ¿Cual es la función compensatoria? No sé, se me ocurre esto :participar en grandes cosas, ser parte de algo grande, vivir intensamente, alegrarse, tener ilusión... una especie de sentido parece que subyace, ¿no te parece?

16 Abril 2008 | 10:53 PM

Jose Miguel

Jose Miguel dijo

Quisiera hacerte una proposición temática que si tiene tiempo y le resulta pertinaz podría resultar a mi juicio interesante. Se trata de un tema que a mucho catolicos les causa silencio cuando no asentimiento vergonzante. No he reflexionado suficiente sobre el tema para poder expresarlo sinteticamente pero voy a interselo exponer.
Tanto Wojtyla como Ratzinger - como tanto otros- han subrayado que gran parte del fracaso del proyecto ilustrado o gran parte de los males de los 200 ultimos años residen en la misma genesis de la modernidad: en la razón separada o razón autosuficiente que no solo no ha cumplido sus promesas sino que ha cometido los estragos contra los que se revindicaba; más aun, inimaginables extragos. los analisis de los Papas y tantos otros coinciden en parte con cierta Escuela de Frankfurt o con cierta posmodernidad por ejemplo. Más allá de la acusación de anti-modernos o de criminalizar la ciencia, que son temas tambien a tematizar, quiero plantear una pregunta: ¿Cómo hubiera sido posible otro tiempo historico a partir del Medievo en el que esa razón no fuese separada, o, por decirlo de otro modo, sin proyecto renacentista-humanista o proyecto ilustrado, cuando -y aquí viene lo más interesante- la razón y la fe andaban ya de la mano y la Iglesia estaba en condiciones de influir positivamente?
Y tras esta reflexión, podriamos rizar el rizo y preguntarnos: no es el tiempo presente permitido por Dios, o no forma parte de la misma economia de la salvación, maxime cuando ya en la Escritura se profetizan los tiempos de persecución a la Iglesia y decadencia de la Humandad. Y si esto es así, esto es, forma parte del designio divino, el empeño de los Papas y tantos fieles solo es el testimonio de la verdad hasta el fin pero no una reconquista.........

Ánimo Emilio!

primero la reflexion historico-filosofica y después la teológica

16 Abril 2008 | 11:19 PM

Emilio

Emilio dijo

Gracias, tumbaíta, por tu acogida. Con la ayuda de Dios, haremos lo que podamos.

17 Abril 2008 | 11:24 PM

Emilio

Emilio dijo

José Miguel, lo del fútbol creo que también hay que enmarcarlo en la cultura de masas. Efectivamente, aquí es clave el arquetipo masculino de la guerra, lúdicamente sublimada, claro está. Recuerda una cosa: hablando con propiedad, en fútbol no hay partidos "amistosos", sobre todo cuando se juegan entre selecciones nacionales. Y es curioso constatar que es un juego que se juega con los pies. El simbolismo de Piscis, signo por antonomasia de las masas, queda patente, sin hablar del "entusiasmo", el "arte" y la "mística" (característicos de Neptuno) que lo definen. De ahí el carácter "religioso" que ha adoptado en algunos lugares (piénsese en lo que significa este deporte en Brasil; o en San Mamés, el legendario estadio del Bilbao, al que llaman la "catedral"). Sería muy largo de desarrollar.

19 Abril 2008 | 07:38 PM

lo-que-hay

lo-que-hay dijo

Hola
En España hubo un tiempo que parecía que iba a desaparecer y está más fuerte que nunca.
Saludos

21 Abril 2008 | 06:33 PM

emilio

emilio dijo

La cuestión histórico-filosófica que planteas, José Miguel, pertenece al mundo de la imaginación, no al de la realidad. No es posible saber las causas de un acto libre, pues en tal caso dejaría de serlo. Como máximo, podríamos afirmar que, a partir de unas determinadas configuraciones astrales, era muy probable que tal o cual persona o grupo de personas (en este caso, de pensadores) tomase la dirección "ilustrada" y no otra. Pero "probable" no equivale a "cierto". Por la misma razón que el ritmo "natural" de la historia hace que, tras el medieval "distanciamiento moderado" (o "cuarto creciente") entre fe y razón, venga el "distanciamiento máximo" (o "Luna llena") entre ambas. Pero una cosa es la "inclinación" y otra la decisión final.
Y así enlazo con la segunda cuestión, la histórico-teológica. Efectivamente, aquí entramos en el ritmo real y no hipotético de la historia, que, dejando siempre a salvo la libertad humana, se mueve según el designio divino, sólo accesible a la visión inspirada del profeta. En definitiva y para el tema que nos ocupa, el libro del Apocalipsis nos proporciona la clave: conforme la historia se aproxima a su fin, el enfrentamiento entre la "Mujer vestida de sol" y el "Dragón" que la persigue sin poder alcanzarla (aunque sí es capaz de herirla en el "calcañar") tiende a intensificarse hasta el paroxismo.

21 Abril 2008 | 06:50 PM

Jose Miguel

Jose Miguel dijo

Gracias Emilio por tus respuestas.

Quisiera, no obstante, insistir en la segunda cuestión que yo planteaba pues no me sastiface tu respuesta al menos en la primera parte.
La iglesia tuvo su oportunidad y la perdió, esto es, gran parte de los logros modernos (medicina, ciencia, tecnología, democracia, libertad, difusión del conocimiento, etc) de los que por ejemplo nos beneficiamos en esta conversación, son fruto, al menos en gran parte, de esa razón separada de la que hablamos.
La pregunta que antes te hacía y que entendías más en el sentido de cómo hubiera sido si no se hubiera producido la fractura entre los dos ámbitos, quizás se pueda plantear de otra manera. ¿Cómo hoy se puede organizar una sociedad bajo una perspectiva cristiana? No se puede, pues implicaría que todos lo fueramos.

Por lo demás, el Dragón que lucha con la mujer vestida del sol, es cronica de una muerte anunciada, esto es, la historia, a pesar de la libertad humana, iba sin más remedio a la situación presente u otra análoga.

24 Abril 2008 | 08:06 PM

emilio

emilio dijo

Efectivamente, como dice mi vecino de "Lo que hay", en España hubo épocas en las que parecía que el "deporte rey" iba a desaparecer. Y momentos críticos en los que el Poder experimentó la fuerza del fútbol, por ejemplo, durante uno de los mandatos de F.González y con motivo de algunas modificaciones que pretendían introducir en la Liga, creo recordar. Y es que ningún gobernante (ni siquiera el actual) se atrevería a enfrentarse con el fútbol.
Por lo demás, en otros lugares ocurre tres (o cinco!) cuartos de lo mismo. Recuerdo las palabras de un entrenador argentino, que sostenía que "el fútbol es algo más que una cuestión de vida o muerte"!

26 Abril 2008 | 06:36 PM

emilio

emilio dijo

Puesto que la Iglesia no puede imponer, sino únicamente proponer, no cabe hablar de organizar la sociedad. La solución estaría en extraer la lección de los errores pretéritos e impulsar una concepción integral de la ciencia, la cual habría de partir de una mentalidad no "fáustica" o "prometeica", a la vez que aprovecharía los enormes recursos de la mente humana, una mente abierta al Espíritu. No es este el lugar para extenderme sobre el particular, pero sí diré que algunas profecías parecen apuntar a una época próxima en la que las cosas ocurrirán así. En concreto, la parte final del mensaje de La Salette alude a esto.
En cuanto al combate entre la Mujer y el Dragón, evidentemente está profetizado, pero ello no implica anulación alguna de la libertad humana. Sería un dislate teológico.

26 Abril 2008 | 07:34 PM

carol

carol dijo

GRACIAS POR COMPARTIR SUS REFLEXIONES Y CONOCIMIENTOS !!SOY UNA JOVEN CRISTIANA Y ESTUDIANTE QUE RECIEN ESTA INTEGRANDOSE AL MUNDO CIENTIFICO DEBIDO A MI CARRERA SOCIAL ,LES PIDO EL FAVOR DE QUE ME INFORMEN ACERCA DE ALGUNA PAGINA COMO ESTA O MAS COMPLETA EN DONDE EXISTA EL ABORDE (LO MAS OBJETIVO POSIBLE)DE TEMAS CIENTIFICOS-HUMANOS-ESPIRITUALES ( UBICO EL GUION POR QUE ESTOS ESTAN INTIMAMENTE LIGADOS AUNQUE MUCHOS QUIERAN NEGARLO!!!) , PUEDE SER??SE LOS AGRADECERIA MUCHO!!

30 Abril 2008 | 11:13 PM

Emilio

Emilio dijo

Gracias por tu interés. Te adjunto el enlace de una web muy completa:http://personal3.iddeo.es/mmdomenechi/

1 Mayo 2008 | 05:36 PM

Patricia judith perez perez

Patricia judith perez perez dijo

cuales son las funciones y costumbres de las clases sociales altas, medias y bajas.

12 Mayo 2008 | 10:05 PM

www-espacioblog-com-analog

www-espacioblog-com-analog dijo

Paso a contestar a la pregunta de Judith. Utilizando el símil platónico, la sociedad es a imagen del individuo. El ser humano es como un carro tirado por dos caballos, gobernados por un cochero y todo ello dirigido por el dueño del carro. El "dueño" es la voluntad; el "cochero" es la mente; los "caballos" son el apetito concupiscible (es decir, la capacidad de desear cosas y de desarrollar las propias posibilidades) y el apetito irascible (la facultad de rechazar lo que nos perjudica); el "carro" es el cuerpo. Pues bien, en la sociedad, el "dueño" es el gobernante; el "cochero" es la clase intelectual, las personas con ideas, lo que siempre se denominó la casta de los sacerdotes o de los sabios; los "caballos" son, de un lado, los hombres de gestión, los que se ocupan de los bienes materiales, los "comerciantes", es decir, los que hacen posible el desarrollo económico en sus distintas facetas; y, de otro, los hombres de "guerra", ya sean militares (que tienen la función de proteger al cuerpo social contra el enemigo exterior) o policías
y demás custodios del orden público. Con lo cual tenemos las tres clases o castas tradicionales.
En cuanto a la cuarta clase, viene constituida por el pueblo llano, es decir, por aquel conjunto de personas que no entra en ninguna de las clases anteriores.
Históricamente, las clases arriba indicadas se turnan en el poder, generalmente por este orden: sabios-guerreros-comerciantes-pueblo llano. El gobierno de éste último es poco estable y suele estar mediatizado por una o varias de las otras tres clases. Es lo que llamamos "democracia". Eso sí, en estas épocas, los que de hecho mandan invocan continuamente la "voluntad del pueblo" para encubrir la suya propia.

16 Mayo 2008 | 12:50 PM

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Soy un cristiano católico que busca "comprender, con todos los santos, qué es la anchura y la longitud, la profundidad y la altura, y conocer el amor de Cristo, que sobrepasa toda ciencia"(Ef 3,18-19). Por lo demás, someto mi parecer al juicio de la Iglesia.


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