"TE ESPERÁBAMOS DESDE HACE 4.000 AÑOS: A PROPÓSITO DEL EJE DEL "SOL NEGRO"

Como es sabido, la revolución del eje del "Sol negro" dura 21000 años aproximadamente. Por otra parte, el Salmo nos dice que "mil años a tus ojos son como un día", de manera que los "seis días de la creación" han sido interpretados frecuentemente como un período de 6.000 años. ¿A qué correspondería dicho período? Parece lógico sostener que se trata de la última fase del mundo y de la humanidad.
Es interesante constatar que el ciclo de 6000 años al que se refiere el "Génesis" tiene su origen en el momento en que el eje del "Sol negro" coincide con el de los equinoccios. Es decir, si la era cristiana comienza cuando el eje en cuestión se sitúa aproximadamente en la mitad del grado 9 de Géminis-Sagitario, en el año
Ahora bien, existe una conexión directa entre la revolución del "Sol negro",
Resulta, por tanto, especialmente simbólica la coincidencia entre ejes arriba citada: a los puntos de contacto entre el plano del ecuador (el "cuerpo") y el de la eclíptica (el "espíritu") se superpone el eje de los ápsides, como para inaugurar la época en que tendría lugar la futura unión entre
Y, puesto que la posición del "Sol negro" al comienzo de nuestra es 8º-30' de Géminis-Sagitario, habrá que concluir que ambos grados definirán algo así como el "eje central" del Zodíaco. Las respectivas atribuciones de tales grados en el calendario tebano ("Un rey y una reina sentados en sus tronos y con sus atributos reales"; "Una hoguera en llamas") son de una excepcional fuerza. En el primer caso, el simbolismo lunisolar asociado al grado, reforzado por el del signo (Géminis: la unión de los "hermanos": el inmortal y el mortal), hablan por sí mismos. A propósito del segundo, viene a nuestra memoria un texto evangélico particularmente tremendo: "He venido a traer fuego a la tierra, y qué otra cosa puedo desear sino que arda!".
