CAMINO DE PENITENCIA

“Así, pues, el camino del segundo Adán es esencialmente distinto al camino del primer Adán; también aquí el término es un sepulcro, pero un sepulcro que no conoce corrupción: “No dejarás que tu Santo experimente la corrupción” (Sal 15, 10). El sepulcro es sólo un paso hacia la glorificación, pero un paso necesario. También Jesús es colocado en una tumba; también Jesús desciende al seol; pero lo hace por puro amor, como vencedor del pecado. Por la muerte triunfa sobre la muerte. “¡Oh muerte!, yo seré tu muerte”. Y
Nuestra misión es, en primer lugar, recorrer el camino del primer Adán, es decir, el camino de la penitencia, ya que también le hemos seguido en el camino del pecado. Pero este camino lleva, suavemente y sin sentirlo, al camino del segundo Adán. Él dijo: “Yo soy el camino” (Jn 14, 6). El camino de Cristo enlaza con el camino de Adán y lo levanta.
El Señor, con su muerte y resurrección, levantó un dique a través del mar de la muerte, del pecado y del infierno. Si subimos a ese dique y hacemos coincidir nuestro caminar hacia
Casel, Odo, “Misterio de



jobana sambrano dijo
Hola me encanto tu blog
Pásate por el mío
http://www.lacoctelera.com/jobanasambrano
7 Febrero 2008 | 04:17 PM