
CONSIDERACIONES NO SIEMPRE FAMILIARES SOBRE EL "FIN DE LOS TIEMPOS"
Si, con algunos Padres de la Iglesia, consideramos que la duración de la última etapa de la humanidad adámica antes del "retorno al Padre" es aproximadamente de 6000 años (=16,5 "años de años", es decir, 16,5 periodos de 365,25 años), de acuerdo con el simbolismo de los "6 días" de la creación, la venida de Cristo dividirá ese intervalo en 2 partes desiguales, de 4000 (=11 "años de años" aprox.) y 2000 (=5,5 "años de años") respectivamente. Por tanto, el momento de la venida del Mesías no es semejante al año en que se cumplen los 2000 años después de Cristo, sino inverso, a saber, si el nacimiento de Cristo coincide con una "conjunción" del ciclo de 365,25 años, el fin de la humanidad adámica coincidirá con una "oposición".
Evidentemente, desde el comienzo de nuestra era, la cristiandad ha pasado cada 365,25 años por la fase de "oposición", una de las cuales ocurrió, por ejemplo, alrededor del año 183 y estuvo marcada por el conflicto entre el gnosticismo y la fe. Pero ninguna de esas fases puede compararse en radicalidad a la próxima, que cierra el ciclo, y cuya intensidad apenas podríamos sospechar de no haber sido anunciada en numerosas y concordantes revelaciones privadas.
Por lo demás, sabido es el significado de la fase de "oposición": máxima distancia entre existencia y conciencia, "inversión de los polos", puesta a prueba definitiva, juicio inapelable sobre lo que ha de ser desechado y lo que es apto para iniciar la fase de "retorno al origen"...
Para ilustrar el desarrollo de los acontecimientos, hagamos algunas consideraciones: si al año 4 a.C. (fecha probable del nacimiento de Cristo) le sumamos 5,5 veces 365,25 obtendremos el año 2006 aprox., que quizá pueda identificarse con el momento del "Gran Giro espiritual" anunciado en las apariciones de La Salette, o sea, del inicio de la "era de Filadelfia" (como la llamarían el Venerable B.Holzhauser y Jean-Gaston Bardet) o del "Pentecostés del Amor" de Marthe Robin... Y si contamos desde el principio de la Era Cristiana, un cómputo de máximo arraigo en la conciencia de la cristiandad y de la humanidad en general, nos iríamos a los comienzos de la segunda década del siglo XXI, marcados curiosamente por una serie de ángulos astrales muy poderosos y decisivos, centrados en torno al eje equinoccial.
¿Cómo interpretar entonces los aproximadamente "25 años" que en la aparición de La Salette se asignan a la época siguiente y que habría que contar a partir de esa fecha? Lo cierto es que, si se toman en sentido literal, concluirían aproximadamente en la misma época en que, de acuerdo con la aplicación de la clave "Axis in medietate signi", terminaría la lista de los Papas de la profecía de san Malaquías.
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