LAMENTACIONES

A la vista del desarrollo de la política en España, alguien se sentiría inclinado a recordar la frase de Marx sobre la repetición de la historia, que se presenta primero como tragedia y luego como comedia. No es así. En el momento actual vivimos una situación crítica que puede desembocar, no lo permita Dios, en otra tragedia.
La tarea de no pocos críticos literarios: evitar que las obras de calidad puedan llegar a ser conocidas por los lectores.
Un signo de nuestro tiempo: la muerte de los inocentes, desde el sacrificio masivo de fetos a "Moloch" hasta la matanza cobarde de rehenes indefensos o el asesinato indiscriminado en tantas guerras que asolan el planeta. Es verdad que, en rigor, sólo hay un Justo, pero quienquiera que de lejos se le asemeje parece destinado a ser el pararrayos que, de manera misteriosa, transforma el mal en bien. "Una voz grita en Ramá, lamentación y gemido grandes. Es Raquel que llora a sus hijos porque ya no existen". Se reza a los Santos Inocentes para que nos protejan del error y del espejismo, ellos que fueron "confundidos" con el único Justo.
Hace bastantes años, Max Picard en su obra "Hitler en nosotros" hablaba del nuevo rostro de la nada, el que puede engendrar la “razón radiofónica” como instancia niveladora. ¿Qué hubieran dicho hoy de la “razón televisiva” el mismo Picard o Joseph Roth? La falta de perspectiva tiende a cegarnos y apenas somos capaces ya de captar el inmenso riesgo que ambos inventos entrañan.
La clonación: obra de aprendices de brujo. Aplicada al ser humano: el último grado de la despersonalización, la granja universal. Es un eufemismo decir que los nazis fueron derrotados.
Más allá del terror: el rostro de Medusa. La sociedad actual, hechizada por la serpiente, incapaz de reaccionar.
"Os embriagaré y bajaréis como ovejas al matadero". Así no podrán quejarse. Los muy imbéciles dirán: "Que me quiten lo vivido".
En los tiempos últimos, cuando la cizaña hubo alcanzado su pleno desarrollo, envió Dios a sus ángeles para que la erradicaran y la echasen al fuego. Toda la dificultad que había en un principio para discriminarla desapareció al llegar la madurez: tan diferente la habían configurado sus acciones.


nadie, un muchachico dijo
Es tremendamente trágico y oscuro el futuro que nos planteas Emilio. El problema, el problema es que tienes razón.
Yo ando ya tiempo confuso y sin horizonte concreto. No tengo muy claro la existencia de un dios que no sea el de Aristóteles, la de un dios consciente de nuestra existencia. Sin embargo eso no empequeñece en absoluto mi amor por la vida y por tanto, a pesar de que el futuro se nos plantea difícil, alegrémonos. ¡Las clínicas abortivas están en huelga!
Tal vez alguna de las dos mil mujeres que iban abortar se lo haya pensado mejor y quizás, al menos esta semana, una persona no ha muerto de forma tan absurda.
REcive un cordial saludo y mi admiración. Hasta pronto.
11 Enero 2008 | 12:42 AM