NOTAS SOBRE LA PRÓXIMA CONJUNCIÓN JÚPITER/PLUTÓN
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A mediados de diciembre y en el signo del Sagitario se producirá una conjunción entre los planetas Júpiter y Plutón, activada inmediatamente por el Sol. No se trata de una conjunción más, ya que el ciclo que determinan ambos planetas es de enorme relevancia para la civilización occidental.
En efecto, en el tema astral de nuestra era,
La próxima conjunción es tanto más significativa cuanto que se produce junto al eje nodal (también denominado “eje del Dragón”) del tema de
¿Qué significa esto? Si este último eje representa la vertical y, por tanto, el mundo de los ideales, de los valores, hay que decir que el eje nodal, el eje horizontal que simboliza la encrucijada entre “alma” y “espíritu” y, por consiguiente, el contacto entre ambos planos, viene elevado aquí a una dimensión normativa de nuestra civilización.
Si desarrollamos el simbolismo asociado a uno y otro planeta tendremos, por ejemplo, la unión de la benevolencia de Júpiter con el rigor destructivo de Plutón; o la conjunción de la misericordia con la expiación voluntaria , la “justicia inmanente”, la autopunición.
También podríamos hablar (a un nivel teológico, claro está) de un afrontamiento del pecado y de la gracia (“donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia”, decía san Pablo). No en vano habla el cristianismo del descenso del Hijo a la “carne de pecado”, lo que llamamos
Cualquier otra unión o “coniunctio”, a saber, la que no pase por el reconocimiento de la distancia entre uno y otro polo es perversa o “contra natura”. Y es que, supuesto el pecado original, sólo cabe prohibir el acceso al “árbol de la vida”. Lo contrario sería execrable y demoníaco. Únicamente la encarnación de Dios en la “carne de pecado” hace posible la redención, el perdón del pecado, una vez que media el arrepentimiento, en modo alguno al margen de él.
Decíamos más arriba que la próxima conjunción Júpiter/Plutón tendrá lugar junto al “eje del Dragón”. Puesto que el nodo ascendente o “Cabeza del Dragón” se halla en Sagitario, su dispositor, Júpiter, quedará particularmente potenciado, lo que significa que “sobreabundará la misericordia” (dejando siempre a salvo el adagio “Los astros inclinan, no obligan”).
Pero no abusemos de la misericordia: sería un “pecado contra el Espíritu”, un pecado imperdonable como lo llama Cristo. Todo tiene un plazo, y el desarrollo de los acontecimientos en Occidente y, particularmente, en España (en la actualidad verdadero laboratorio pionero del “pecado contra el Espíritu”), induce a pensar que el plazo en cuestión se está acabando. No olvidemos que si Sagitario es el “trono” de Júpiter, Capricornio es el lugar de su “caída”.
Por lo demás, resulta curioso constatar que 2 ciclos Júpiter/Plutón equivalen a 25 años, un Jubileo.


Jesús Cánovas dijo
Da gusto, Emilio, dentro de la zozobra que estamos experimentando, leer tus artículos, y, especialmente, los que alimentan la esperanza. Da la impresión que la ignominia está colmada y eso nos lleva a sentir que más que en ningún otro momento de la historia estamos en las manos de Dios. Por eso, en medio de la tribulación, "¡Viva Dios!", y, a pesar del pecado, con el pecado y la muerte, "¡Viva Dios!". Un saludo.
28 Noviembre 2007 | 01:53 PM