¿QUÉ SENTIDO TIENE HABLAR DEL TEMA ASTRAL DE UN ACONTECIMIENTO?
-Equivale a describir las "energías" que intervienen en una situación.
-Por tanto, se refieren a algo que ocurre en el espacio-tiempo.
-No sirven para describir lo que no dice relación al espacio ni al tiempo. Por ejemplo, una idea, un ente a la vez inespacial e intemporal.
-En cuanto al ente humano, que participa del espacio y del tiempo por su naturaleza material, a la vez que se mueve fuera de ambos por su naturaleza espiritual, hay que decir que las citadas "energías" afectan a su cuerpo, inclinándole en una determinada dirección, sin que puedan forzarle a ella, pues su naturaleza espiritual puede dominar las influencias de orden material o, al menos, modificarlas.
-Según eso, cualquier acontecimiento relativo al cosmos material o al humano es susceptible de ser referido a su tema astral. En el primer caso, el suceso se explica casi en su totalidad por el influjo astral (a excepción de lo puramente casual, que diría santo Tomás). En el segundo, el suceso en cuestión viene influido, aunque no determinado por semejante influjo, de manera que la influencia es indirecta.
-Por consiguiente, la historia entera, en lo que tiene de soporte material o corpóreo ha de contar con su marco astrológico, por más que luego resulte modificado en un sentido o en otro por la acción de la voluntad. Y así determinadas épocas de la historia se desarrollarán tal y como cabía esperar de las energías en presencia, otras mejor, y otras, a su vez, peor de lo que indicaban las expectativas.
-Lo anterior es válido para todo tipo de acontecimientos humanos, ya sean bélicos, intelectuales, religiosos o artísticos. En todos ellos cabe describir, de un lado, las inclinaciones, mejores o peores, y, de otro, los hechos o las decisiones tal como ocurrieron, mejores o peores. Para semejante descripción solo podemos acudir a las fuentes, monumentos o documentos históricos.
