REFLEXIONES CABALÍSTICAS SOBRE EL "ÁRBOL DEL CONOCIMIENTO DEL BIEN Y DEL MAL" Y EL "ÁRBOL DE LA VIDA"

Ante todo, expongamos la transcripción convencional que vamos a utilizar y que hemos adoptado por comodidad, para facilitar el cálculo informático.
Letra Transcripción convencional
Alef.....................a
Beth.....................b
Guímel...................g
Dáleth...................d
He.......................e
Váu......................v
Záyin....................z
Jeth.....................j
Teth.....................T
Iod......................i
Kaf......................k
Lámed....................l
Mem......................m
Nun......................n
Sámek....................S
'Ayin....................h
Phe......................f
Tsáde....................x
Qof......................q
Resch....................r
Schin....................s
Táu......................t
Kaf final................K
Mem " ...................M
Nun " ...................N
Phe " ...................F
Tsáde " .................X
Algunos principios fundamentales para la exégesis
Señalemos, en primer lugar, que no basta adicionar el simbolismo de los números para deducir el significado de las raíces y, más allá de ellas, de las palabras.Y es que la unidad originaria letra-número se descompuso después en letra (que dio lugar a raíces y, luego, a vocablos) + número, que aporta su propio simbolismo. Por tanto, el "texto" que va a resultar de la "lectura" del simbolismo numérico no debe confundirse con el literal, por mucho que contribuya a iluminarlo o a completarlo. El único límite en la "lectura" del "texto" numérico: que no contradiga al literal.
En cuanto a los valores numéricos, referirlos siempre a los 27 valores de las letras, explicados a partir de los novenarios y ternarios (también se podrá traducir la numeración decimal a la base 27 siempre que convenga).
En cuanto al procedimiento concreto, indiquemos los pasos fundamentales:
Calcular los valores de los diferentes vocablos.
Id. de los versículos.
Id. de los pasajes.
Reducir los números a la base 27. Por ejemplo, 29 se escribirá 1-2; 54 se expresará mediante la fórmula 1-27; y 45 será 1-18.
Descomponer los valores en números primos y aplicar las equivalencias entre éstos y las letras.
Tener en cuenta las equivalencias de la "escritura desarrollada", así como los números que resultan, aplicándolas no sólo a los valores citados, sino también a los primos en que se descomponen.
Correspondencias basadas en los números triangulares (ver letras correspondientes).
Relaciones entre valores de distintas palabras.
Relacionar los vocablos que poseen idéntico valor numérico, primero dentro del pasaje en cuestión; luego, en otros lugares y en la entera Escritura.
El "arquetipo" del alefato es "avr" ("luz"), no sólo porque fue formada la primera, sino también por su valor numérico, 27. Aquí el número primo de base es 3, pues 27=3x3x3.
Convendrá tener en cuenta que, si prescindimos de las finales, el alefato de 22 letras se descompone en es 21+1, es decir, en Alef, la primera letra, de valor 1, y las 21 surgidas a partir de ella. Curiosamente, 21 es el "triangular" de 6 y el triple de 7, así como el valor del nombre divino de 3 letras (Iod-He-Váu) y nos remite a Váu, el "Hijo" y el "vínculo", la letra "autosuficiente" (en "escritura desarrollada", "Vau" se escribe con dos "Vávin").
Por otra parte, la letra He "desarrollada" también vale 6. Observemos, además, que 22=21+1, y, análogamente, 27=26+1 (sin olvidar que 21+26=47, pues la letra Schin del "Pentagrama celeste", como la denomina J.Bardet, vale igual que Iod-He-Váu). Es decir, Iod-He-Váu más Alef vale 22, de la misma manera que Iod-He-Váu-He más Alef vale 27. En cuanto al "operador", es el Tetragrama, de valor 26, el mismo que el de
De manera que si el Tetragrama y los otros nombres divinos designan al Creador, los demás vocablos crean (y no simplemente designan) los entes del mundo. ¿Qué significa esto? Que
3) Se plantea ahora un problema: definir los números a partir del Tetragrama.
Como decíamos más arriba, 10 son las letras del "Padre" comenzando por Beth: ellas indican ocultación, existencia; 5, las del "Espíritu del Padre" (distanciamiento); 6, las del "Hijo" (revelación); y 5, las del "Espíritu del Hijo" (retorno). En cuanto a la pertenencia precisa a una u otra esfera, es la siguiente:
Iod He Vau He
Beth,Guímel//Kaf,Mem,Nun//Sámek,'Ayin,Qof//Kaf,Mem,Nun,Phe,
Dáleth,He, Phe,Tsáde Resch,Schin,Táu y Tsáde finales
Váu,Záyin,
Jeth,Teth,
Iod,Lámed
Los números correspondientes serían:
2,3,4,5 11,13,14 15,16,19 23,24,25
6,7,8,9, 17,18 20,21,22 26,27
10,12
SUMA:66 SUMA:73 SUMA:113 SUMA:125
Curiosamente, la diferencia entre el valor global de las letras de Váu, la "larga", y el de las letras de Iod, la "breve", es de 113-66=47 (valor de "iesve", "Jesús", y de "miM", "aguas"); en cuanto a la diferencia entre los valores globales de las letras de una y otra He, es de 125-73=52 ("aleiM", "Elohim"); la letra restante, Alef, vale 1.
Por lo demás, hay que hacer constar que, dentro de la esfera de Iod, ya están contenidos Iod, He y Váu, aunque aún no se han "expandido" al entero alefato.
4) Tener en cuenta el principio "como es el todo así es la parte": aplicar el principio totalizador a cualquier frase o pasaje.
A PROPÓSITO DE GÉN 2, 15-17 y Gén 3, 1-5 : REFLEXIONES CABALÍSTICAS SOBRE EL "ÁRBOL DEL CONOCIMIENTO DEL BIEN Y DEL MAL" Y EL "ÁRBOL DE
Capítulo II
15/ vijj ieve aleiM at-eadM vinjev bgN-hdN lhbde vlsmre ("Tomó, pues, Yehová Elohim al hombre, y le puso en el jardín de Edén para que lo cultivase y guardase"/ 418=2.11.19=15-13
16/ vixv ieve aleiM hl-eadM lamr mkl hX-egN akl takl ("Y le dio este mandato: 'De todos los árboles del paraíso puedes comer'"/ 408=2.2.2.3.17=15-3
17/ vmhX edhT Tvb vrh la takl mmnv ki bivM aklK mmnv mvt tmvt ("Pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comas, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás")/ 533=13.41 ("mvt")=19-20
Capítulo III
1/ venjs eie hrvM mkl jit esde asr hse ieve aleiM viamr al-ease at ki-amr aleiM la taklv mkl hX egN ("Pero la serpiente, la más astuta de cuantas bestias del campo hiciera Yehová Elohim, dijo a la mujer:' ¿Conque os ha mandado Elohim que no comáis de los árboles todos del paraíso'?")/ 819=3.3.7.13=1-3-9
2/ vtamr ease al-enjs mfri hX-egN nakl (Y respondió la mujer a la serpiente: 'Del fruto de los árboles del paraíso comemos'")/ 328=2.2.2.41("mvt")=12-4
3/ vmfri ehX asr btvK-egN amr aleiM la taklv mmnv vla tghv bv fN-tmtvN ("Pero del fruto del árbol que está en medio del paraíso nos ha dicho Elohim: 'No comáis de él, ni lo toquéis siquiera, no vayáis a morir'"/ 641 (primo)=23-20
4/ viamr enjs al-ease la-mvt tmtvN ("Y dijo la serpiente a la mujer:' No, no moriréis")/ 285=3.5.19=10-15
5/ ki idh aleiM ki bivM aklkM mmnv vnfqjv hinikM veiitM kaleiM idhi Tvb vrh ("Es que sabe Elohim que el día que de él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Elohim, conocedores del bien y del mal")/ 665=5.7.19=24-17
En el libro del Génesis, capítulo III, versículo 1, la serpiente, el más astuto de los animales, pregunta a la mujer si es cierto que Elohim les ha prohibido comer del fruto de todos los árboles del Paraíso. Aquélla le responde que la prohibición sólo alcanza al árbol del conocimiento del bien y del mal. Lo narrado después es bien conocido: tras la caída, Elohim encarga al querubín de la espada llameante que guarde el camino del árbol de la vida, no sea que el hombre (al que Elohim atribuye irónicamente la condición divina: "He aquí al hombre hecho como uno de nosotros") pruebe sus frutos y viva eternamente.
Desde siempre, el simbolismo de los dos árboles primordiales ha sido objeto de las más diversas interpretaciones. ¿Puede la exégesis cabalística aportar alguna luz al respecto? Veámoslo.
La primera observación es que la totalidad indistinta de los árboles del Paraíso expresa el contenido del mismo de un modo más concreto y espiritual:
"El Paraíso"....33
"Todos los árboles del Paraíso"....99 (=3.33).
Introduzcamos la preposición "de" (se habla en el texto de "comer de"). La supuesta prohibición de comer del fruto de todos los árboles del Jardín, puesta en boca de la serpiente con intención engañosa, se expresa mediante el número 112= 4.28, que, de por sí indicaría lo contrario, es decir, el permiso otorgado al hombre para disponer de ellos, al menos en principio: el número 4 indica concreción o materialidad. Hay que observar, además, que 28 no sólo es un número perfecto, sino también el triangular de 7. Lo primero da a entender la condición equilibrada del Jardín; lo segundo, su capacidad para reconducir a la unidad (tal es la función de los triangulares) o recapitular la obra de la creación, aludida en el 7.
112= 4.28
4, símbolo de la "materialidad"
28 es el triangular de 7
Por otro lado, vienen a nuestra mente los valores de los vocablos "hebreo" y "tiempo" (38), que nos permiten establecer la siguiente mediación:
"Paraíso"="La tierr adámica.......28
"Tiempo"="Hebreo".................38
"Tierra"..........................48
Es decir, el tiempo (la historia), extrañamente identificado con el destino (nómada) del pueblo hebreo, sirve de mediador
entre el "Paraíso" y la "Tierra" primordial. No olvidemos, por otra parte, que 28 es también el número de "la tierra" (con artículo) adámica, a saber, aquélla de la que Elohim saca el "limo" del que formará al hombre (sin hablar de la "sangre", definida por el mismo número). Semejante tierra tiene, pues, el mismo número que el Jardín, lo que nos ilumina sobre el estado paradisíaco del hombre original. Y, curiosamente, 28 y 48 (entre los que media 38) suman 76, valor de "En el principio", el primer vocablo del Génesis (¿para fundar el tiempo histórico en el principio primordial que lo contiene en germen?).
Surge ahora una inesperada identificación entre la "tierra" (sin artículo) primordial y "la serpiente". El vocablo "tierra" media entre "carne" y "La tierra" creada por Elohim al principio. Por otra parte, "árbol" (sin especificar) y "carne" poseen idéntico valor, lo que aporta un suplemento de comprensión. Y se hará nueva luz sobre la cuestión si consideramos que la "carne" (43) tiene por número el inverso del "espíritu"(34), una relación que salta a la vista si tenemos en cuenta el significado tradicional del 3 y del 4: el primero se asocia inmediatamente con todo lo que es "celeste"; el segundo, con lo "material".
"carne"....43/ "espíritu"....34
¿Qué sentido puede tener la identificación entre el número de "la serpiente" y el del vocablo "tierra"? ¿Tal vez la usurpación de "tierra" o su desnaturalización; no olvidemos que lo diabólico es, ante todo, antinatural y sin contenido propio; de ahí la utilización por su parte de símbolos invertidos o su capacidad de imitación "simiesca": "simius Dei". En alguna obra de Jean Gaston Bardet se comparan las "vibraciones" diabólicas con las de los seres u objetos naturales y se llega a la conclusión de que resultan justamente antinaturales.
Por lo demás, "la serpiente" y "tierra" tienen como valor común el inverso del que se atribuye a la fórmula "Yo soy el que soy"; por un lado, esto nos lleva a entender la "tierra" primera como un reflejo de
Veamos la enumeración de los árboles tal como aparece en Gén 2,9:
1) "Todo árbol hermoso a la vista y bueno para comer".
El valor de la fórmula es cuádruple del de "vida", lo que indica la "materialización" o concreción de ésta. También dice relación al nombre divino de tres letras y a 13, el menor de los números divinos, valor asimismo del nombre "Único".
2) "El árbol del conocimiento del bien y del mal".
Interesa analizar términos por separado:
"el árbol"....43
(El mismo valor que "carne" y "serpiente", sin artículo y a modo de imitación)
"del conocimiento"....47
El valor de "del conocimiento" es el mismo valor que el del "Nombre sobre todo nombre"; sin artículo es idéntico al de "y del mal", como también de "ascher", el relativo, "El que" en la fórmula "Yo soy el que soy", la autodefinición de Dios en el Sinaí desde la zarza ardiente).
"del bien"....17 (153 es el triangular de 17)
"del mal".....36 (666 es el triangular de 36)
El valor "del mal" es idéntico al del "hombre espiritual", cuyo triangular es el famoso 666 del Apocalipsis, usurpado o imitado por la "Bestia". Y resulta iluminador constatar que el triangular de 17 es 153, el número de los "grandes peces" que sacan de la red Pedro y los Apóstoles cuando Cristo les intima a echarla.
Conclusión: el conocimiento del bien y del mal es exclusivo de Dios y, en consecuencia, resulta lógica la prohibición dirigida al hombre de probar el fruto del árbol que lo representa. Por lo demás, 17 y 36 suman 53, como "la tierra" primordial.
Veamos algunos valores nuevos:
"El árbol de la vida en medio del Jardín" (Gén 2,9)....186.
Y 186= 2.93= 2.3.31; en donde 93 es el inverso de 39, valor de "Alef" o la unidad; y 31, inverso de 13, otro valor de "ejad", "uno"; si introducimos la vau copulativa ("y"), tendremos: 6+186= 192= 2.2.48; y 48 es el valor de la "tierra" primordial sin artículo.
"Y el árbol de la vida"...106.
Ahora bien, puesto que "la tierra" primordial vale 53, parece como si ella fuese una división del árbol en cuestión, como si éste fuese el nombre de la unidad sin fisuras, en tanto que el surgimiento de aquélla implicaría una polarización.
"En medio"....53.
Es asímismo el valor de "la tierra", lo que corrobora su posición central o mediadora, a mitad de camino entre el 33 de "el Jardín" y el 73 de "los cielos".
Señalaremos de pasada que entre 53 y 73, la posición intermedia la ocupa "de muerte", de valor 63: ¿la muerte como mediadora entre "la tierra" y "los cielos"?
"En medio del Jardín"....86.
Recordemos que 43 es el valor de los vocablos "carne" y "serpiente". Conclusión: el "en medio del Jardín" es la expresión de la unidad si lo comparamos con su división o polarización, que introduce aquellas dos realidades, ambas regidas por el mismo número, 43. ¿Origen de una cierta ambigüedad de la "carne"?
Por lo demás, 86 tiene como inverso a 68, "cielos". ¿Qué concluir en este caso? La situación del árbol de la vida expresa su complementariedad respecto de los "cielos" primordiales, creados juntamente con "la tierra".
"La serpiente"....48.
Sin artículo: 43, como "carne" y "árbol", a medio camino entre 33 y 53, o sea, entre "el Paraíso" y "la tierra"; 48, como "hizo" y "tierra", la cual puede entenderse a partir del ternario 68-58-48; es decir, "cielos"-"hombre perfecto"-"tierra", pues 58 es el doble de 29, valor de "Adán".
"No comáis"(versículo 17)....59.
Idéntico valor a "del bien y del mal". ¿Como para justificar la prohibición?
"Pues el día en que comáis de él moriréis de muerte"...260.
Y 260=10.26=2.2.5.13=20.13. Y, dado que 26 es el valor del Tetragrama y 13 el del "Único", parece clara la implicación entre "comer del árbol" (lo que equivale a apropiarse del ser de Dios) y morir.
-"Y del árbol del conocimiento del bien y del mal no comáis"...273.
273=21 ("Yo soy") x13 (="El"="Dios", "el Único"). ¿Identidad entre Dios y el árbol como trascendentes al hombre?
"Y dijo la serpiente a la mujer: "No moriréis de muerte"(Gén 3,4)....285.
285=3.95 (95, inverso de 59, valor de "del bien y del mal"). La serpiente expresa la afirmación contraria.
"Es que sabe Elohim que el día que de él comáis se abrirán vuestros ojos y seréis como Elohim, conocedores del bien y del mal" (Gén 3,5)...665.
665= 666-1=7.95; en donde 95 es el inverso de 59, "del bien y del mal"; y también 665=35 (inverso de 53, "la tierra")x 19("Eva"). Y es la unidad lo que diferencia a este extraño número del famoso 666 del Apocalipsis.
