"LA HORA NADIE LA CONOCE, NI SIQUIERA EL HIJO; SOLO EL PADRE Y AQUÉL A QUIEN ÉL QUISIERA REVELARLA"

Preámbulo
-Santo Tomás se pregunta si al fin del mundo cesará el movimiento de los astros. Parece lógico responder con la afirmativa, ya que el tiempo va ligado precisamente a dicho movimiento. Ya Aristóteles lo definió como "La medida del tiempo según un antes y un después".
-Para clarificar la índole del tiempo conviene remitirse a la noción de "continuo sucesivo".
-Excepto Dios, que vive en la eternidad, en el no-tiempo, los demás entes viven en alguna especie de tiempo, de manera que aunque no sean corpóreos ni tengan que ver con el movimiento de los cuerpos celestes, su "tiempo" o su "aevum" se relaciona con el movimiento de otros "planetas" no físicos.
Evidentemente, pueden relacionarse analógicamente con los planetas físicos: en efecto, el tiempo psicológico o el existencial sigue siendo tiempo, por más que no sea uniforme como el tiempo físico, el de los relojes. El "Saturno" existencial, aun siendo análogo al físico, no cumple su revolución en 29,45 años, sino en periodos mucho mayores que se desarrollan en la extensión indefinida del tiempo y al cabo de los cuales se producen transformaciones decisivas en el ente espiritual. Por eso cualquier ente, excepto Dios, tiene su "tema astral", ya que tiene principio, aunque no tenga fin (en el caso de los entes espirituales). Y es que perpetuidad no quiere decir eternidad.
-Por tanto, hay tantas especies de tiempo como niveles del ser. Todas tienen fin excepto el tiempo espiritual, que es perpetuo. Eso sí, cada uno de ellos guarda su unidad en tanto que totalidad, pues constituye un "continuo" sucesivo (a excepción del "aevum", "eón" o tiempo angélico, que no es continuo, sino "discreto").
-Hasta aquí la consideración "natural" del tiempo. De no haber intervenido la realidad "sobrenatural", el tiempo no hubiese concluido nunca, al menos el tiempo espiritual (quizá tampoco el material: "el eterno retorno de lo idéntico" es un intento, por lo demás fallido, de comprenderlo).
Pero, al producirse la Encarnación de Dios, la humanidad queda incorporada por gracia al ámbito divino y así tiene lugar la deificación del mundo, los "nuevos cielos" y la "nueva tierra". Ello implica un fin del mundo, en el que cabe distinguir una escatología individual (que afecta al espíritu, más allá de la perpetuidad mensurable a través de los ciclos "planetarios" que se mueven en la corriente indefinida del "tiempo" y que culmina en "cielo", "infierno" y "purgatorio") y otra colectiva (que afecta también al cuerpo, una vez acabado el ciclo del tiempo corpóreo).
Por tanto, el tiempo espiritual de una persona se extiende desde la muerte de su cuerpo a la resurrección del mismo; el tiempo existencial dura lo que la vida psicofísica del ente humano; y el tiempo angélico, desde la creación de los ángeles hasta el fin del mundo material. Más allá del mundo material, todo los tiempos quedan elevados completamente al nivel "sobrenatural".
Algunos principios básicos
-No es posible predecir la muerte de una persona desde su tema astral, puesto que ello supondría situarse a la vez dentro y fuera del mismo; a lo sumo pueden hacerse conjeturas.Cuanto menosdesde la base de la deificación del hombre y del cosmos, pues aquí la muerte es el acceso próximo o remoto a la escatología y el inicio del proceso final de la deificación.
-Más difícil todavía será, si cabe, predecir el fin del mundo. Y por eso Cristo reserva este conocimiento a Dios y a quien Él quiera revelarlo.
-De ahí la importancia de
-Otra cuestión interesante sería la relación entre el tema natal de cada persona y el del mundo en su totalidad. Así, por ejemplo, cabe plantear qué es el futuro del mundo (simbolizado por el "Medio Cielo") desde los propios datos, como también el pasado ("Fondo del Cielo"), quizá mediante el sistema de las casas derivadas.
Y, por supuesto, a través de progresiones, "regresiones" y tránsitos puede comprenderse (siempre en el plano de las "inclinaciones") el significado de tal acontecimiento o tal era para una persona. Se trataría siempre de la totalidad de la historia vista desde una perspectiva particular.
-Se comprende la utilidad de estas reflexiones en la elaboración de cualquier biografía. No digamos a la hora de escribir una autobiografía.


rogebcn dijo
Hola,
he llegado a tu blog a través de un post que publicaste hace tiempo sobre la sincronicidad, lo que son las cosas.
Soy psicologo clinico y también cristiano yaque lo mencionas en tu blog. Hoy 23 septiembre 2007 he iniciado un experimento cientifico en la red sobre sincronicidad.
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Espero te parezca interesante y lo recomiendes por la red con comentarios o con un link de referencia. Cuantas mas personas pasen el experimento más fiables serán los resultados. No hay ningún interés comercial ni de otro tipo, simplemente investigación. Soy accesible tambien en mi blog:
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Gracias y disculpa la intromisión
Roge
23 Septiembre 2007 | 02:19 AM