A PROPÓSITO DE LA TEOLOGÍA PLURALISTA DE LAS RELIGIONES

-¿Cabe plantearse la hipótesis de la pluralidad de las religiones como otros tantos caminos hacia Dios? Solo en el caso de que las religiones sean construcciones humanas. Aun así, habría que distinguir una jerarquía entre ellas, de manera que en ningún caso serían equivalentes. Tendríamos, pues, una jerarquía en la que las religiones se ordenarían de menor a mayor, aunque, evidentemente, la Realidad hacia la que tienden poseería un estatuto ontológico trascendente a todas ellas.
-¿Y si la Realidad se revela a sí misma? Entonces es posible, en principio, una jerarquía de revelaciones, como otras tantas manifestaciones de la pedagogía divina (sería, por ejemplo, el caso de los diferentes estadios del A.T.). Lo cual nos pondría en una situación análoga a la anterior, aunque de un nivel incomparablemente más elevado.
-Por último, si Dios decide revelarse a sí mismo de manera definitiva, como lo hizo de hecho en Jesucristo, ya no puede hablarse de una jerarquía de revelaciones, sino de la revelación única e irrepetible. Y las declaraciones de Cristo van claramente en ese sentido, por más que nos muestren al mismo tiempo el abismo de la Realidad divina, imposible de abarcar para nosotros. Y es que ningún hombre ha reivindicado para sí una pretensión semejante a la de Jesucristo. Dejando a un lado las religiones no pertenecientes al área semita, que jamás exigieron para sí la exclusividad del conocimiento de la Realidad, quedan dos religiones que, en teoría, puedan reclamar algo semejante: el A.T. y el Islam. Pues bien, para el hebreo educado en el A.T., es inadmisible que un hombre se atribuya el título de "Hijo de Dios"; y la actitud del Islam, la que más puede asemejarse al A.T., tampoco puede aceptar semejante pretensión.
-¿Se puede decir con J.H.Newman que "a ningún pueblo se le ha negado la revelación sobrenatural de Dios"? Hay que distinguir entre dos dimensiones: la subjetiva y la objetiva.
La primera se refiere a la experiencia sobrenatural de Dios en la vida de cualquier persona. En este sentido hay que decir que, supuesta la elevación de la humanidad al orden sobrenatural, la existencia de toda persona no puede sino moverse en ese plano, al margen de la religión, la filosofía o las costumbres por las que se rija. Evidentemente, será al final de su vida terrestre cuando el ámbito sobrenatural se experimente de manera directa.
La segunda dice relación a los elementos, doctrinas o símbolos o ritos que expresan de modo explícito aquella elevación al orden sobrenatural, un tema que solo puede investigarse a partir de un elenco de las manifestaciones históricas más o menos conscientes de lo sobrenatural.
Para comprender ambas dimensiones el criterio no puede ser otro que la doctrina de la Iglesia, a la que Cristo encomendó la predicación del Evangelio a todas las gentes. Hay que señalar que la dimensión subjetiva resulta difícil de enjuiciar y la mayoría de las veces será de aplicación aquí el "De internis neque Ecclesia". En cuanto a la objetiva, se trata de rastrear en las distintas religiones o creencias los vestigios de las verdades reveladas.
-Otro factor, casi nunca tenido en cuenta a la hora de estudiar el carácter sobrenatural de toda existencia personal es el del "cañamazo" natural de las "inclinaciones" que afectan a dicha existencia: nos referimos a las "influencias" astrales. Semejante armazón serviría también para analizar las "inclinaciones" que están en la base de religiones, filosofías y costumbres, clasificándolas por sus "signaturas".


Diego Tormo Gómez dijo
Ojalá y podamos seguir hablando del islam como presente y no como pasado. Supongo que se habrá enterado de la noticia:
"El senador Republicano, Tom Tancredo, propone publicamente destruir la mecca y los lugares sagrados musulmanes con un ataque nuclear (nukear) como medida de destrucción de la fe musulmana, algo que provocaría el colapso de esta religión y serviría como medida disuasoria a los grupos islamistas mas radicales".
Por otro lado, EE.UU. puede provocar otra guerra más colocando misiles en Europa. La noticia es la siguiente:
"El presidente ruso Vladimir Putin ha amenazado con apuntar misiles, algunos de ellos con cabezas nucleares, hacia Europa como respuesta al planeado escudoantimisiles estadounidense". -Informa el periódico The Globe and Mail-.
Visto el panorama internacional, tenemos: a EE.UU. en guerra con Irak y amenazando a Irán si se éste alimenta nuclearmente. Irán amenaza al pueblo de Israel con la desaparición de éste. La ONU mira silenciosa a Irán y a Corea del Norte -que también se puede enriquecer nuclearmente-. Rusia mira a EE.UU, Irán y Europa amenazándolos con tecnología nuclear... en fin. En este momento el mundo está "en llamas". Esta situación me recuerda a la batalla de las Termópilas; en la que Leónidas lucharía "bajo la sombra" porque las flechas de Jerjes taparían el cielo... aquí es lo mismo pero con tecnología nuclear -que es bastante peor-. Además, a los países mencionados, habría que unír sus aliados en caso de guerra.
Y aún así, viendo este bochornoso espectáculo, estamos en un polvorín. Cualquiera de los países anteriormente mencionados -o cualquier otro que salga "de la nada"- puede encender la mecha del "polvorín" que haga saltar el mundo por los aires. Una tercera guerra mundial está muy cerca. Y seguramente esa guerra va a empezar por el ataque al islam. Creo que San Juan se quedó corto con lo que profetizó en su Apocalipsis; y que ya estamos sobre la superficie de Armagedón. Los ejércitos del Dragón (Satán) ya están sobre ella golpeando espadas contra escudos; y la bestia que los dirige ya tiene nombre.
Es una lástima que no apliquemos lo que las religiones nos enseñan. Parece mentira que los fanáticos religiosos sean los que peor interpreten su religión, y vayan en contra de la vida jugando pues a ser dioses.
Me ha gustado mucho su artículo sobre las religiones, espero que no se extingan. Un saludo
PS: Espero que Dios no tenga que venir a salvarnos tan pronto.
4 Junio 2007 | 06:47 PM