UN TEXTO DE DANTE ALIGHIERI SOBRE LA VIRGEN

En "La Divina Comedia", Dante Alighieri alcanza una de las cumbres de la poesía universal en honor a la Virgen. Dado que para poder ver a Dios es necesaria la intercesión de María, san Bernardo ruega a la Virgen por su protegido con estas palabras:
Virgen Madre, hija de tu Hijo, la más humilde y elevada de todas las creaturas, término fijo de la eterna voluntad, tú eres quien ennobleciste la naturaleza humana de modo que su hacedor no desdeñó convertirse en su hechura. En tu vientre se encendió el amor, por cuyo calor en la eterna paz germinó esta flor. Aquí eres entre nosotros meridiana luz de claridad, y allá abajo, entre los mortales, fuente viva de esperanza.
Mujer, eres tan grande y tanto vales, que quien desea una gracia y no recurre a ti, quiere que su deseo vuele sin alas. Tu benignidad no solo socorre a quien pide, sino que muchas veces libremente se anticipa a la petición. En ti la misericordia, la piedad, la magnificencia se reúnen con toda la bondad que se que se pueda encontrar en la creatura.
(Régamey, P., "Los mejores textos sobre la Virgen", Madrid, 1972, Rialp, 223-224).
