La Coctelera

¿Sexto sello? El blog de Emilio Saura Gómez

"Y el sol se volvió negro..."

27 Enero 2007

"DIOS, QUE TE CREÓ SIN TI, NO TE SALVARÁ SIN TI" (Notas)

El famoso texto de san Agustín nos permite entender la distinción entre naturaleza y sobrenaturaleza. La frase significa que, supuesta la elevación del ente humano al orden sobrenatural, en el que se participa por gracia de la condición divina, se necesita de su consentimiento para alcanzar la salvación, es decir, para ser deificado. Creado por Dios sin ser consultado, el hombre goza de libertad para decidirse por la salvación o para rechazarla. Dios podría haberlo creado para que permaneciese siempre en el orden natural, pero no fue así. De por sí finito, el ente humano recibió la capacidad para optar en libertad por la deificación o en contra de ella, no para permanecer en su ser natural
La potentia oboedientialis, es decir, la capacidad de la naturaleza humana para ser elevada al orden sobrenatural vino actualizada desde el acto mismo de la creación. De manera que, una vez efectuada la creación, la humanidad no puede quedar fuera de ese orden, sino únicamente tomar una opción ante el mandato divino (que, en realidad, adopta la forma de una prohibición): obedecerlo o desobedecerlo.
Tomada la opción, la naturaleza humana, contaminada por el pecado original, que se transmite por generación, se une al espíritu de cada hombre, creado directamente por el Todopoderoso. Es la condición caída en que nacemos. Condición de la que solo podemos salir mediante la Redención operada por Cristo.

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Daniel

Daniel dijo

sólo quisiera aclarar algo, la condición de "pecado original" es un pecado en sentido análogo, y no es contraida por generación, como lo dice vuestro artículo. con todo respeto, el estado de "pecado" original se contrae por la solidariad humana. al pecar el primer hombre, se desencadenan muchos pecados más, y precisamente su importancia radica en que fue el primero de muchos pecados. Y la doctrina de la Iglesia no considera la generación como la consecuencia directa del pecado original en el hombre, sino el simple hecho de pertenecer a la humanidad.
tampoco se debe entender la "generación" con el acto sexual conyugal, como se creía en la edad media.

9 Julio 2010 | 05:11 AM

www-espacioblog-com-analog

www-espacioblog-com-analog dijo

Según la doctrina de la Iglesia, el pecado original no es un un pecado personal (Dz 532), pero sí propio de cada uno (790, 795). Toda el género humano contrajo ese pecado (102, 109a, 130, 175...), a excepción de la Bienaventurada Virgen María (256, 792, 1100...). El pecado original se transmite no por imitación, sino por propagación o generación (109a, 711, 790s, 795, 2229).

11 Julio 2010 | 05:39 PM

Pedro Alejandro

Pedro Alejandro dijo

Felicitaciones por el blog.
Vale la observación de Daniel; yo añadiría otra, un poco más sutil pero no menos importante. Es verdad que Dios ha creado cada alma o espíritu humano en forma directa, pero no podemos detallar cómo y cuando; por eso es mejor evitar un lenguaje demasiado crudo o grueso, como decir que "la naturaleza humana... se une al espíritu de cada hombre". Ese lenguaje da a entender —y aquí está la sutileza— que Dios ha creado la naturaleza humana y el espíritu humano por separado, como dos cosas distintas que, luego, se ensamblan.
Y eso, sinceramente, no es dogma cristiano.
Con sincero afecto

23 Septiembre 2010 | 01:20 AM

www-espacioblog-com-analog

www-espacioblog-com-analog dijo

Es verdad, Pedro Alejandro, que la frase puede dar la sensación de que existen dos "creaciones" por separado. Pero lo que yo he querido decir es que la aparición en el mundo de cada persona humana lleva consigo la asunción, desde su peculiar óptica, de esa naturaleza caída.

26 Septiembre 2010 | 07:00 PM

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Soy un cristiano católico que busca "comprender, con todos los santos, qué es la anchura y la longitud, la profundidad y la altura, y conocer el amor de Cristo, que sobrepasa toda ciencia"(Ef 3,18-19). Por lo demás, someto mi parecer al juicio de la Iglesia.


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