SOBRE EL VERDADERO SENTIDO DEL TIEMPO DE ADVIENTO
El Adviento no representa al Antiguo Testamento a la espera del Mesías y, por lo tanto, no es un traslado de la Iglesia a una espera propia del A.T.
El Adviento es preparación al Nacimiento de Cristo no en su aspecto histórico, sino como Mysterium, o sea, participación en la filiación divina.
El Adviento, sin embargo, tiende decididamente hacia la segunda venida concebida como manifestación de la gracia de la filiación divina, que hoy no aparece. Cada Adviento-Nacimiento nos prepara, sobre todo, para el Adviento-Parusía, recalcando en nosotros la imagen del Hijo de Dios.
El Adviento es el tiempo más característico de la Iglesia, como Esposa que se prepara, a la espera de las bodas de Cristo: El Espíritu y la Esposa dicen: ¡ven!(Salvatore Marsili, Los signos del misterio de Cristo, Ediciones EGA, Bilbao, 1993, p.408)![]()
