NOTAS SOBRE EL HOMBRE COMO IMAGEN DE DIOS
Razones:
La fórmula del Tetragrama o Nombre divino de 4 letras (Iod-He-Vau-He, en transcripción convencional, i-e-v-e) posee un valor numérico de 10+5+6+5= 26.
La fórmula del Pentagrama o Nombre divino de 5 letras (Iod-He-Schin-Vau-Àyin o i-e-s-v-h, en castellano "Jesús") tiene un valor numérico de 10+5+21+6+16= 58. Curiosamente, 58-26= 22, valor numérico de Tau, el "signo" por excelencia, la Cruz.
¿En qué se diferencia la segunda fórmula de la primera? En dos letras: Schin (en transcripción convencional, s), que ocupa el centro, y Àyin, que sustituye a la segunda He.
Pues bien, si sumamos los valores numéricos de a-i-s("varón") y a-s-e ("mujer"), es decir, 32 y 27, obtendremos 59.
Ahora bien, el Tetragrama nombra a Dios, mientras que el Pentagrama designa a Dios encarnado, Jesús. Por tanto, el nombre "Jesús" posee el mismo valor que "varón-mujer" menos 1 (59= 58+1).
¿Qué significa esto? Que la adición de la unidad, que supone un descenso de nivel, es lo que diferencia a "Jesús" de su imagen.


Según Bardet, podríamos hablar de dos Pentagramas: el "terrestre", de valor 58 y al que nos referíamos más arriba; y el "celeste", el de Jesús Resucitado, que debería escribirse Iod-He-Schin-Vau-He y cuyo valor numérico es 47.
Y es interesante constatar que el valor numérico de a-d-M ("Adán"), 29, sumado al de j-v-e ("Eva"), 19, nos da 48 (=47+1).
Observemos que en el caso del Pentagrama "terrestre", el valor de "varón"+"mujer" también superaba en 1 a 58 (59=58+1).
Por otra parte, el Tetragrama difiere del Pentagrama "celeste" en una Schin, a la que podemos llamar con razón la letra de la "naturaleza humana", puesto que si el Tetragrama nombra a Dios en sí mismo, el Pentagrama "celeste" designa a Dios humanado, es decir, a Jesús.
Por lo demás, la letra Schin vale 21, que a su vez es el valor del Nombre divino de 3 letras, Iod-He-Vau.
Varios indicios que apuntan en la misma dirección: el ser humano ha sido creado a imagen de Dios.
La nota genial la pone Bardet cuando observa que 47 es "k" ("como") 58, o sea, el Jesús "terrestre" es el mismo que el Resucitado. Pues 47, sumado a "k" ("como"), de valor 11, es 58.
