ASTROLOGÍA Y MORAL: INCLINACIÓN, SER Y DEBER-SER
¿Cabe relacionar la astrología con la moral? Si la primera se ocupa de inclinaciones o tendencias (hablamos, claro está, de la astrología no determinista), la segunda versa sobre las acciones de la voluntad libre.
Se puede hablar de inclinaciones mejores o peores y, por tanto, de tendencias más o menos "aprovechables" por la voluntad.
En concreto, los planetas colocados en sus "domicilios" y "exaltaciones" simbolizan inclinaciones "positivas" o "armónicas", un concepto que, evidentemente, todavía no alcanza el plano moral. De igual modo, planetas situados en "exilio" o "caída" indican tendencias "negativas" o "inarmónicas".
Ahora bien, la voluntad no está sometida al horóscopo. Un vocablo que etimológicamente significa "el que señala la hora", el Ascendente, aunque el término haya terminado por designar la configuración global que define a un sujeto, su "tema astral",(prefiero esta denominación a la de "carta astral", hoy generalizada, pues, al fin y al cabo, nos las habemos con la "música de las esferas").
Pues bien, la voluntad no obedece al horóscopo y, por consiguiente, puede alterar las "previsiones" ("Astra inclinant, non necessitant", "Los astros inclinan, pero no obligan", decía santo Tomás de Aquino).
Por tanto, el estudio del "tema astral" no permite extraer conclusiones sobre la moral del sujeto.
Por otra parte y en virtud del pecado original, la voluntad se muestra proclive al mal. Solo la redención operada por Cristo hace posible superar esa inclinación, redención que viene aplicada a través del Bautismo, explícito o implícito.
Por eso, todo alejamiento existencial o cultural de Cristo tendrá consecuencias en el plano de la moral, de manera que, por muy buenas inclinaciones que marque el horóscopo, la voluntad las desaprovechará o las utilizará mal.

José Antonio dijo
"No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejercito del cielo, seas impulsado y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblo de la debajo de todos los cielos. Pero a vosotros Jehová os tomó y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seais el pueblo de su heredad como en este día" (Deuteronomio 4:19-20)
28 Junio 2006 | 11:59